ANDALUCÍA
Santuario de Nuestra Señora del Rocío: sus orígenes y quién colocó la primera piedra de este templo
Viajamos hasta la aldea de El Rocío, en Huelva, para conocer la historia que esconde el Santuario de Nuestra Señora del Rocío.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Almonte, en la provincia de Huelva, concretamente hasta la aldea de El Rocío. Allí, como no podía ser de otra manera, nos topamos con el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, conocido popularmente como la ermita del Rocío. Este templo, que alberga la Imagen de la Virgen del Rocío, fue diseñado por Alberto Balbontín de Orta y Antonio Delgado y Roig, cuyas obras finalizaron en 1969. Es importante tener en cuenta que, en 2006, tanto la aldea como su ermita fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC).
Santuario de Nuestra Señora del Rocío, a través de su historia
Para conocer su origen, debemos remontarnos a la época en la que Alfonso X conquistó Almonte, allá por la segunda mitad del siglo XIII. Según Juan Infante Galán, reconocido académico, debió ser este rey el que levantó la ermita a la Virgen, en un paraje que era conocido como Las Rocinas. Es más, en el Archivo Ducal de Medina Sidonia, existe un deslinde de 1335 donde aparece la primera referencia de Santa María de las Rocinas.
En 1587, Baltasar Tercero estableció en su testamento que, con su legado, se constituyese una capellanía en la ermita que, finalmente, fue establecida en 1598. Pero no todo queda ahí, puesto que, en 1724, la ermita era denominada como Real Santuario. Décadas más tarde, en 1755, el terremoto de Lisboa dejó la ermita en ruinas, por lo que la Virgen del Rocío tuvo que ser trasladada a la Parroquia de Almonte. No fue hasta 1760 cuando terminaron las obras de la nueva ermita y la Virgen volvió a ser trasladada.
Siglos después, en 1961, el Cabildo de la Hermandad Matriz de Almonte, que estuvo presidida por Antonio Millán Pérez, tomó la firme decisión de erigir un nuevo santuario. Esta idea recibió un gran impulso por parte de Pedro Cantero Cuadrado, primer obispo de Huelva. De hecho, fue él quien colocó la primera piedra el 26 de enero de 1964.

Hay que mencionar que este templo fue proyectado por Antonio Delgado y Roig y Alberto Balbontín de Orta con planta de cruz latina, tres naves, un triforio y, al fondo, la capilla mayor. El 12 de abril de 1969 fue bendecida por José María García Lahiguera, que por aquel entonces era obispo de Huelva. Además, tan solo un día después, la Virgen del Rocío entró por primera vez en su nuevo templo.
No hay que olvidar que, años más tarde, concretamente en 1973, tanto la ermita como el entorno fueron clasificados por el gobierno como Paraje Pintoresco. Además, en 2006, fue clasificada como Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico, mientras que, en 2012, la ermita del Rocío se vinculó a la basílica de Santa María la Mayor de Roma.
Lo que es un hecho es que el Santuario de la Virgen del Rocío situado en la aldea que lleva su nombre se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los lugares más visitados por la cristiandad en nuestro país. Además, hasta este lugar se desarrolla una de las romerías más famosas de España. ¡Es todo un enclave para los devotos de esta Virgen!
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