PORTUGAL
Monsanto: el pueblo portugués construido entre enormes bloques de granito
La propia montaña sirve, incluso, como cubierta de algunas viviendas.

Publicidad
En el interior de Portugal existe un pueblo en el que cuesta distinguir donde termina la montaña y empieza la construcción humana. Hablamos de Monsanto, una localidad cuya arquitectura se encarama sobre una gran formación granítica y en la que las casas se han levantado integrándose perfectamente entre sus bloques. No es exagerado decir que algunas casas parecen construidas directamente sobre las rocas.
Situado en la región de Beira Interior, Monsanto pertecene a la red de Aldeas Históricas de Portugal, y no hay duda alguna de que es uno de los pueblo más peculiares de este país. Allí, el paisaje es tan protagonista como las calle, y no hay imagen más características de este rincón del mapa que la de las viviendas encajadas entre enormes piedras.

En Monsanto, los habitantes aprovecharon los grandes bloques de granito de esta montaña para levantar muros y construir casas. Tanto es así que, en algunos casos, una única roca sirve como cubierta para una vivienda entera. El resultado de todo ello son un conjunto de callejuelas estrechas y empinadas en las que a menudo aparecen rocas entre las fachadas.
De este pueblo portugués de poco más de 800 habitantes podemos decirte también que, en el año 1938, recibió el título a la "aldea más portuguesa de Portugal". Y este reconocimiento se le dio al decidir que se trataba del pueblo que mejor conservaba sus tradiciones y su identidad.

Lo que también conserva es un castillo medieval o, al menos, las ruinas del mismo. Están en la parte más alta del pueblo y su historia está vinculada a la defensa de este territorio fronterizo. Subir hasta allí no es del todo fácil, pues la subida es pronunciada, pero podemos asegurarte que merece la pena hacerlo para disfrutar de las vistas que hay a sus pies.
Pero más allá de esta caminata, hay otro plan fantástico para descubrir el encanto de este lugar: recorrer la Ruta de los Barrocais. Se trata de un itinerario que atraviesa el conjunto de grandes formaciones graníticas que rodean Monsanto. De este modo, se puede observar cómo la arquitectura tradicional se integra con este paisaje. Asimismo, la ruta lleva a descubrir otros puntos de interés como las ruinas de la antigua población o la iglesia de San Miguel.
Publicidad






