HUELVA
Historia del Castillo de Aracena: ¿sabías que se erigió sobre una antigua fortaleza?
Viajamos hasta Aracena para conocer el sorprendente origen que esconde su impresionante Castillo.

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Es el momento más que perfecto para poner rumbo a la provincia andaluza de Huelva, concretamente hasta el municipio de Aracena. Allí encontramos un sinfín de construcciones y monumentos verdaderamente impresionantes, como es el caso del Castillo de Aracena. Tal es su importancia histórica, cultural y arquitectónica que, en 1949, fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento.
Castillo de Aracena, a través de su historia
Para comenzar, debemos tener en cuenta que esta fortaleza se erigió en el siglo XIII, durante la época islámica, sobre una antigua edificación fortificada. El recinto amurallado estaba perfectamente dividido en dos en su interior, con una torre del homenaje que defendía la barrera que dividía su interior. En torno a este se asentaba la población, lo que dio origen al paisaje urbano que conocemos en la actualidad.
Durante la Baja Edad Media, así como en la Edad Moderna, Aracena siguió creciendo desde el Cerro del Castillo hasta el valle. Primero lo hizo como tierra realenga dependiente de Sevilla y, con posterioridad, como Señorío bajo la jurisdicción del Conde-duque de Olivares, en el siglo XVII. Más tarde, del Conde de Altamira, quien se tituló nada más y nada menos que Príncipe de Aracena. Además, hay que mencionar que este Castillo cuenta con alcazaba, torre del alcaide, aljibe y murallas flanqueadas por torres. Todo ello sumado a una línea de cerca en cuyo interior albergaba las viviendas medievales.

Su iglesia, una de las grandes joyas de Aracena
Es importante tener en cuenta que, históricamente, Aracena fue cedida por la Corona de Castilla a la Orden del Temple, y fue esta Orden la que ordenó la construcción de la actual iglesia. Este templo, de estilo mudéjar, destaca especialmente por las esculturas de barro vidriado de Pedro Vázquez, y toma el nombre de Nuestra Señora del Mayor Dolor, patrona de la localidad. Adosada a esta construcción se encuentra una torre mudéjar.
No podemos dejar de destacar que esta iglesia no solamente es la más antigua sino también la más emblemática de Aracena. Cuenta con tres naves de igual altura con coro a los pies y presbiterio poligonal. La construcción de esta iglesia debió iniciarse en la segunda mitad del siglo XIII. Las obras quedaron paralizadas en el siglo XIV y no se vieron reanudadas hasta principios del siglo XV, prolongándose durante toda esta etapa.
Algo que se puede apreciar, perfectamente, es el influjo de la catedral de Sevilla. La tribuna del coro, la portada de los pies y la del lado norte son de un gótico tardío. Por lo tanto, si estás pensando en poner rumbo a Aracena, no dejes pasar la oportunidad de dejarte llevar no solamente por su impresionante Castillo, sino también por su iglesia. ¡Un municipio que no te dejará indiferente!
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