El gran libro de las casas encantadas

Repasamos brevemente algunos casos de 'lugares encantados' de los que nos habla Clara Tahoces en 'El gran libro de las casas encantadas' donde curiosamente se destacan cuatro edificios de la capital que parece ser que sufren un 'encantamiento' por los terribles sucesos que acontecieron allí en épocas pasadas. Hablamos del Museo Reina Sofía, el Palacio de Linares, la casa de las siete chimeneas (actual sede del Archivo Central de Cultura del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) y una vieja emisora de radio.

Los fantasmas del Reina Sofía

En 1590, sobre un albergue de indigentes que había en lazona de Atocha, se iniciaron —bajo el reinado de FelipeII— las obras para la construcción del Hospital San Carlos. Allí se atendió a numerosas personas a lo largo del tiempo, y muchas de ellas murieron víctimas de las diferentes epidemias que azotaron la villa. Posteriormente, el edificio tuvo diversos usos: hospital psiquiátrico, casa cuna y hospital de sangre durante la guerra civil española, cuando, por cierto, también se ejerció allí la tortura. Tras una etapa de gran actividad, fue abandonado en la década de 1960 hasta su restauración en 1980 para convertirlo en el actual Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que abrió sus puertas en el año 1986.Museo Reina Sofía

Fue en 1991 cuando saltó la noticia a los medios de comunicación: según diversos testigos, el museo estaba encantado. Algunos empleados del servicio de seguridad y otras personas de la plantilla afirmaban que en el interior del museo ocurrían cosas extrañas. Básicamente, durante las rondas de vigilancia percibían voces y pasos, y veían extrañas procesiones religiosas. Además, se oían golpes en los sótanos y los ascensores se ponían en funcionamiento solos.

El Palacio de Linares

A finales de mayo de 1990 un programa de radio emitió unas presuntas psicofonías que, según se afirmó en ese momento, habían sido obtenidas en el Palacio de Linares. Este edificio, hoy Casa de América, está situado en el corazón de Madrid, junto a la popular fuente de Cibeles. Aquellas voces sobrecogieron a muchos por su tono lastimero y agónico, y fueron el detonante para que se comenzara a hablar sobre este majestuoso lugar, su historia y sus antiguos moradores. Los curiosos se agolpaban a las puertas del palacio.

Palacio de Linares

Son muchas las teorías surgidas a partir de estas grabaciones y numerosos medios de comunicación se hicieron eco de los extraños sucesos. La leyenda más aceptada sugiere que las voces proceden de Raimundita, hija de Don José Murga y Redolid y Raimunda de Osorio y Ortega. Con el tiempo descubren que son hermanastros y deciden convivir en castidad en el palacio de Linares. Pero finalmente optaron por prohijar a una niña para dejar descendencia, la supuesta propietaria de estas voces.

En 2014 el personal de las instalaciones reconoce que se siguen escuchando voces y sonidos inexplicables.

La casa de las siete chimeneas

La actual sede del Archivo Central de Cultura del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte es otro de los edificios espectrales más famosos de la capital. Nadie consigue aclarar quién realizó este curioso proyecto arquitectónico coronado con siete chimeneas. El terreno sobre el que se edificó la casa fue adquirido a mediados del siglo XVI por un montero de Felipe II para su única hija, una joven de extraordinaria belleza que iba a casarse con un capitán de la guardia amarilla perteneciente al linaje de los Zapata. Poco después de trasladarse, él fue requerido en Flandes donde murió. Su esposa Elena quedó sola en la gran casa, hundida en el dolor al tener conocimiento de la muerte de su marido y se fue consumiendo entre sus muros hasta que finalmente apareció muerta.

La casa de las siete chimeneas

Comenzaron las especulaciones y numerosos testigos afirmaron haber visto una aparición espectral: una joven que se paseaba por el tejado. Cuando se hicieron obras en el edificio apareció al ser removida la tierra de uno de los sótanos, la osamenta de una mujer, y junto a ella algunas monedas de la época de Felipe II. Pero la historia sigue, y casi todos los posteriores propietarios del peculiar edificio han estado marcados por la mala fortuna o muriendo en extrañas circunstancias.

El 'niño' de la emisora de radio

La protagonista de este caso es Mayte, una conocida locutora de radio que en 1997 trabajaba en una emisora de la capital. Le ofrecieron pasarse al turno nocturno y ella aceptó. Poco tiempo después de su incorporación comenzaron a ocurrir cosas extrañas. Lo primero que observó, con horror, era que el ascensor subía y bajaba solo cuando le venía en gana. Otra de las cosas que Mayte percibió era que se escuchaban pasos en el pasillo, como si alguien anduviera por el edificio que, recordemos, estaba vacío a esas horas. Para colmo, la sensación de que alguien espiaba o vigilaba sus movimientos era constante.

Los fenómenos, lejos de ser algo puntual, fueron en aumento y muchas noches, cuando tenía los auriculares puestos, escuchaba a través de ellos la voz de un niño pequeño que le hablaba. Era una suerte de cuchicheo ininteligible. Sin embargo, lo peor aún estaba por llegar. Hasta ese momento, «solo» había escuchado una voz, golpes, pasos, sonidos imposibles en un edificio sin vida, pero no había visto nada con sus propios ojos. Sin embargo, una noche pudo verlo… Y aquello le heló la sangre. Su recuerdo aún la perturba.

El declive de la emisora comenzó poco después, o habría que decir más bien el del edificio, pues la empresa trasladó a su personal a otro emplazamiento y el inmueble quedó relegado al ostracismo. De hecho aún continúa vacío.

Si queréis averiguar dónde están y cuáles son el resto de casas encantadas de las que nos habla Clara Tahoces las podéis encontrar en 'El Gran Libro de Las Casas Encantadas' (Editorial Luciérnaga).