LETONIA
Descubre la Iglesia de San Pedro de Riga, uno de los grandes símbolos de la capital de Letonia
Ponemos rumbo a Riga, en Letonia, para conocer la historia y todos los detalles de la espectacular Iglesia de San Pedro.

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Viajamos a Letonia, concretamente hasta la ciudad de Riga, donde nos topamos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes y espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos en la Iglesia de San Pedro, un templo luterano dedicado a San Pedro que forma parte de la Iglesia Evangélica Luterana de Letonia.
Iglesia de San Pedro de Riga, a través de su historia
Para comenzar, debemos tener en cuenta que la primera referencia documental de este templo aparece en 1209, cuando se alzaba como una imponente construcción de mampostería que fue capaz de resistir el devastador incendio que azotó Riga ese mismo año. De aquella edificación, cuya sección central se erigió en el siglo XIII, únicamente se conservan algunos elementos en los muros exteriores y también en el interior de varios pilares situados en la nave central.
Es importante tener en cuenta que, a comienzos del siglo XV, se llevó a cabo una intensa transformación. Bajo la dirección de Johannes Rumeschottel, se proyectó un nuevo santuario inspirado en la Iglesia de Santa María de Rostock (Alemania). Las obras se vieron interrumpidas en numerosas ocasiones como consecuencia de guerras y epidemias. Pese a todo, se dieron por terminadas varias décadas después con la unión de la edificación original con la ampliación de estilo gótico. Por lo tanto, surgió una impresionante basílica de tres naves.

Hay que mencionar que, durante este periodo, se erigió también una nueva torre que llegó a alcanzar una extraordinaria altura. Hasta tal punto que acabó convirtiéndose en todo un símbolo de la ciudad de Riga. Sin embargo, se derrumbó en el año 1666, lo que provocó un gran número de víctimas, así como graves daños.
El tercer gran momento constructivo de esta Iglesia de San Pedro de Riga llegó en la segunda mitad del siglo XVII, en pleno barroco temprano. Por aquel entonces, se levantó una nueva fachada occidental, así como una torre que fue diseñada por maestros locales aunque contaba con cierta influencia holandesa. No obstante, tuvieron lugar varios incendios que obligaron a rehacer gran parte de los trabajos.
Pese a las dificultades, el resultado fue una iglesia completamente renovada con imponentes portales barrocos, así como un interior actualizado y una torre de madera que, con 60 metros, llegó a ser la más alta de Europa en cuanto a este estilo se refiere. Es importante destacar que la historia de la Iglesia de San Pedro siempre ha estado marcada por la destrucción y la reconstrucción.

De hecho, en 1721, un rayo provocó un nuevo incendio y, siglos después, concretamente en 1941, la artillería volvió a reducir el templo a ruinas. Aun así, cada desastre del que ha sido protagonista, ha dado paso a una ambiciosa restauración. Un claro ejemplo lo encontramos en la que tuvo lugar entre los años 1967 y 1983, que devolvió a la iglesia esa silueta que tantísimo le caracterizaba. Por si fuera poco, incorporó un ascensor panorámico a la torre y recuperó numerosos elementos emblemáticos, como es el gallo que se encuentra en la cima.
En la actualidad, la Iglesia de San Pedro se ha convertido en uno de los grandes atractivos de Riga. Entre otras tantas cuestiones, porque combina a la perfección su función religiosa con la cultural y turística. Además, es un ejemplo de la enorme capacidad de los habitantes de la capital de Letonia por preservar su memoria histórica, a pesar del tiempo y de los contratiempos.
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