REFUGIOS
7 refugios que los amantes de la literatura o la filosofía querrán visitar y por qué
Estos 7 refugios son lugares de saber y pensamiento, de historia y de belleza ¿cuál de ellos querrías visitar?

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Los grandes genios de la literatura y la filosofía en no pocas ocasiones huyeron de la multitud buscando la tranquilidad que necesitaban para pensar y crear las grandes obras que los han hecho pasar a la historia ¿imaginas cómo sería visitar esos refugios? La cabaña de Thoureau, el americano que defendió la desobediencia civil o la de Wittgenstein, el filósofo que dijo aquello de que los límites de nuestro pensamiento son los límites de nuestro lenguaje están entre estos refugios (refugios que se pueden visitar todavía hoy):
Barnhill House, la casa de George Orwell en la Isla de Jura

Orwell llegó a este refugio en la Isla de Jura, en Escocia, tras pasar por la Guerra Civil Española; quería huir del periodismo, de la actualidad e incluso de su propio éxito (ya había publicado Rebelión en la Granja) y se refugió aquí, en una casa sin electricidad y de difícil acceso. Fue aquí donde escribió 1984.
Se puede visitar el exterior de esta casa y su entorno, el interior no puesto que es una propiedad privada.
La cabaña de Heidegger en la Selva Negra

Heidegger se hizo construir esta cabaña con lo que ganaba como profesor en Friburgo; su intención no era huir de nada sino tener un refugio apartado de todo y unido a la naturaleza y la vida rural, en un ambiente que consideraba ideal para pensar. Su vida en esta cabaña era austera, tanto que al principio ni siquiera tenía electricidad y el agua provenía de un pozo.
Como sucede con Barnhill House, se puede visitar su exterior pero el interior está cerrado pues se trata de una propiedad privada.
La cabaña de Wittgenstein en Noruega

Wittgenstein tenía el dinero por castigo (literalmente… tanto es así que donó buena parte de su herencia a lo largo de su vida y aun así nunca le faltó); llegó aquí alejándose de Cambridge, donde trabajaba y pensaba con Bertrand Russell. Su cabaña es tan remota que a ella solo se podía llega en barca y recorriendo un sendero empinado, sus estancias aquí eran de aislamiento absoluto y aquí pensó y escribió la última parte de su obra.
El exterior de esta cabaña es accesible libremente pero el interior solo puede visitarse en las visitas guiadas (no es de acceso libre).
La cabaña de Thoreau en Walden Pond, Estados Unidos

Se construyó él mismo esta cabaña en un terreno que era propiedad de Emerson (de cuyo refugio hablaremos a continuación…); quería experimentar una vida de máxima libertad, sencilla, autosuficiente, alejada de la sociedad industrial. Vivió allí algo más de dos años pero de esa experiencia nació su obra Walden, una reflexión sobre la naturaleza y la libertad interior.
Hay una réplica de la cabaña construida por Thoureau que puede visitarse.
La finca de Leo Tolstoy en Yasnaya Polyana, Rusia

Tolstoy nació aquí y heredó esta finca así que lo suyo no fue una elección sino una herencia; lo que sí fue una decisión fue instalarse en esta finca después del éxito de sus novelas Guerra y Paz y Anna Karenina; fue aquí donde desarrolló su pensamiento en la última etapa de su vida, una vida que, podríamos decir, empezó y terminó aquí.
Se puede visitar, es de hecho la casa museo de Tolstoy.
Los Refugios alpinos de Nietzsche

Lo que Nietzsche buscaba aquí era alivio para sus migrañas y sus problemas nerviosos, al parecer la altura y el aire seco, además del frío, le aliviaban y la soledad le permitía pensar y trabajar mejor; estaba en estos refugios cuando escribió buena parte de su obra Así habló Zaratustra.
Este refugio se puede visitar, es un museo abierto al público.
La Casa de Ralph Waldo Emerson

Esta casa fue para Emerson algo más que un retiro porque no se recluyó en ella sino que la convirtió en un centro intelectual por el que pasaron gentes tan importantes en su época como Thoureau o Margaret Fuller entre otros.
La Casa de Emerson se puede visitar porque se trata de un museo histórico.
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