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El pueblo de Galicia con un monte conocido como "el Olimpo Celta": ideal para visitar en noviembre

Está en la Costa da Morte, a poco más de una hora de Santiago de Compostela.

Pueblo de O Pindo y Monte Pindo, en Carnota, Galicia

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Carnota es un municipio de menos de 4.000 habitantes, en la Costa da Morte, al sur de Fisterra. El Atlántico marca el ritmo de la vida de sus vecinos desde hace siglos, y en noviembre, cuando se van los bañistas, el paisaje se queda casi para quien lo quiere caminar. Hace poco te contábamos de otro pueblo de la Costa da Morte, con un castillo medieval y playas atlánticas, y hoy seguimos por esta costa.

En noviembre, es más tranquilo, pero también más húmedo y ventoso. Conviene llevar chubasquero, calzado cómodo y algo de abrigo, sobre todo si vas a subir al Pindo o a pasear por la arena.

Una playa de más de 7 kilómetros

La playa de Carnota es la más extensa de Galicia, con más de 7 kilómetros de arena fina. No tiene servicios, y eso es parte de su encanto: forma parte, junto con el monte Pindo, del Lugar de Importancia Comunitaria Carnota-Montes do Pindo, dentro de la Red Natura 2000, lo que la mantiene casi virgen incluso en verano.

Detrás de la arena hay una laguna interior y las marismas de Caldebarcos, donde viven garzas, cormoranes y zarapitos. Y la costa sigue: a lo largo de unos treinta kilómetros se suceden otros arenales, desde O Pindo hasta Lariño, con pequeños puertos donde la pesca sigue formando parte del paisaje.

El monte Pindo, el "Olimpo Celta"

Sobre la playa se alza el Pindo, un macizo de granito de 627 metros. Los historiadores románticos lo llamaron "Olimpo Celta", por las leyendas de gigantes y tesoros escondidos que lo rodean. La erosión ha moldeado sus rocas hasta darles formas que parecen animales y figuras humanas.

Subir a la cumbre, A Moa, lleva unas dos horas, por rutas que salen de O Pindo o de O Fieiro, y desde arriba hay vistas muy amplias de la costa. En el monte están también los restos del castillo de Penafiel, destruido durante las revueltas irmandiñas del siglo XV. Una asociación local, Monte Pindo Parque Natural, organiza visitas guiadas gratuitas.

Un hórreo de casi 35 metros

El otro protagonista de Carnota es el hórreo, el granero elevado típico de Galicia. En el municipio se conservan cerca de 900 catalogados, y los más famosos son los de Carnota y Lira, por su tamaño.

El de Carnota se construyó entre 1768 y 1783, junto a la iglesia de Santa Comba. Mide casi 35 metros de largo, descansa sobre pilares de piedra y está declarado Monumento Nacional. Muy cerca está el de Lira, algo más largo. Aun así, ninguno de los dos tiene el récord: ese es el de Araño, en Rianxo, con 37 metros.

El recorrido puede seguir por el Espazo Arqueolóxico Aberto, con petroglifos como A Laxe Escrita y As Laxiñas, grabados en la roca hace miles de años. También hay restos de castros, como el de Mallou, que permiten imaginar cómo vivían las comunidades que habitaron estas tierras.

La cascada del Ézaro, muy cerca

A pocos minutos en coche, en el vecino municipio de Dumbría, el río Xallas se precipita hacia el mar desde unos 40 metros de altura. La cascada del Ézaro, según el turismo de la zona, es la única de Europa que cae directamente al océano, y es una de las imágenes más singulares de la Costa da Morte.

Un detalle: el caudal del río está regulado por una central hidroeléctrica. Hoy se mantiene un caudal mínimo y suele verse todo el año, con más agua en invierno, pero conviene consultar antes de ir.

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