POLONIA

Por qué merece la pena visitar Polonia el día de difuntos

Polonia es uno de los países del mundo en los que el cristianismo permanece profundamente arraigado y eso se nota especialmente cuando llegan días importantes en la tradición religiosa.

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La tradición polaca de todos Los Santos y los difuntos es de las más impresionantes de Europa porque los polacos no solo visitan los cementerios y los llenan de flores sino también de velas; por eso la imagen de los cementerios polacos al caer el día, cuando miles de luces iluminan sus tumbas, es tan impresionante.

Los cementerios polacos, por esta tradición de flores y luces, se han convertido en una de las imágenes más emblemáticas del otoño en Polonia ¿y cuándo tiene lugar? El 1 de noviembre, ese día los polacos visitan los cementerios, limpian las tumbas de sus muertos y las decoran con crisantemos y otras flores además de en encender velas en ellas. Al caer la noche la atmósfera de los cementerios se transforma y la imagen que devuelven es casi sobrecogedora.

¿Cuáles son los cementerios más visitados y más famosos por su 1 de noviembre? Hay cinco que destacan especialmente: dos en Varsovia, otros dos en Cracovia y uno más en Breslavia:

Cementerio de Powazki, en Varsovia

Cementerio de Powazki, en Varsovia
Cementerio de Powazki, en Varsovia | Imagen de Michal Gorski, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Es, probablemente, el cementerio más fotogénico en el día de todos Los Santos, es un cementerio antiguo, fundado en 1790, y en él hay tumbas monumentales y esculturas funerarias, aquí descansan además algunas de las grandes figuras de la cultura polaca; el 1 de noviembre las velas no solo iluminan las tumbas sino también las avenidas que nos permiten pasear el cementerio y también sus monumentos.

Cementerio Militar de Powazki, en Varsovia

Cementerio Militar de Powazki
Cementerio Militar de Powazki | Imagen de Przemek P, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Este cementerio, aunque comparte nombre, es diferente del de Powarzki que abre nuestra lista, éste está vinculado a la memoria de militares y combatientes de la historia contemporánea polaca; sí comparte con el de Powarzki la iluminación tanto de tumbas como de monumentos y lugares conmemorativos del cementerio.

Cementerio Rakowicki, en Cracovia

Cementerio Rakowicki, en Cracovia
Cementerio Rakowicki, en Cracovia | Imagen de Igor123121, licencia: CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

El Cementerio de Rakowicki fue inaugurado en 1803 y es hoy, junto al de Powarzki en Varsovia, una de las grandes necrópolis históricas de Polonia; en él descansa diferentes personalidades del ámbito cultural polaco y es uno de los más visitados el 1 de noviembre por sus tumbas históricas y su arte funerario que, iluminado al anochecer, es particularmente fotogénico.

Cementero de Salwator, en Cracovia

Cementero de Salwator, en Cracovia
Cementero de Salwator, en Cracovia | Imagen de Zygmunt Put Zetpe0202, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Este cementerio es más pequeño que el de Rakowicki y, en el día de todos Los Santos, también menos concurrido que aquel; es quizá por ello un destino más que interesante para descubrir la tradición de difuntos y todos Los Santos polaca de un modo más íntimo e incluso más auténtico, menos monumental y más personal.

Cementerio de Osobowice, en Breslavia

Cementerio de Osobowice, en Breslavia
Cementerio de Osobowice, en Breslavia | Imagen de Strumyczek, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Es la mayor necrópolis de Breslavia y cuenta con una capilla diseñada por Max Berg; aunque cuenta con elementos funerarios históricos, la mayor parte de sus enterramientos datan de la época de la Segunda Guerra Mundial.

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