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El pueblo español dividido por una frontera invisible: dos países, dos horarios y un dialecto propio

Rihonor de Castilla, en Zamora, comparte calles y vecinos con una aldea portuguesa.

Rihonor de Castilla, en Castilla y León

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Rihonor de Castilla está en la provincia de Zamora, en la zona de Sanabria, y a primera vista parece un pueblo pequeño más. Pero pegado a sus casas hay otro, Río de Onor, que ya está en Portugal. En realidad son un solo pueblo dividido por la frontera, con unos 70 vecinos entre las dos partes.

Aquí no hay aduana, ni vallas, ni controles. La frontera la marca un hito de piedra junto a un castaño, con las señales de Rihonor de Castilla y de España, y apenas 100 metros separan la última casa española de la primera portuguesa. Basta un paso para cambiar de país.

Dos países, dos horarios

Portugal tiene una hora menos que España, así que cruzar la frontera en este pueblo significa cambiar de hora. Si en un lado son las tres, en el otro son las dos. Y no hace falta pasaporte ni controles: basta con caminar unos metros.

Rihonor de Castilla pertenece al municipio zamorano de Pedralba de la Pradería, y Río de Onor, al de Bragança, en Portugal. Los vecinos llaman povo de cima (“pueblo de arriba”) a una parte y povo de abaixo (“pueblo de abajo”) a la otra. Hasta el río que lo cruza cambia de nombre: se llama Fontano en España y Onor en Portugal.

Durante generaciones, los vecinos de los dos lados han compartido casi todo. Hay familias repartidas entre los dos países, terrenos que pasan de uno a otro y tareas del campo que se organizaban entre todos. Por eso se le conoce como una aldea comunitaria.

Esa convivencia dio lugar a una forma de hablar propia, el rionorés. Es una variedad del asturleonés con influencias del portugués, que los vecinos usaban sobre todo para organizar el trabajo en el campo. Hoy se está perdiendo: el pueblo se ha despoblado y los jóvenes estudian en castellano y portugués.

Qué ver

No tiene grandes monumentos, y ahí está parte de su encanto. Lo mejor es pasear entre casas de piedra con tejados de pizarra y balcones de madera, típicas de esta zona fronteriza. Uno de los rincones más bonitos es el puente de piedra sobre el río, con las casas junto al agua.

También merece la pena acercarse a la iglesia de Santa Marina, en el lado español, y ver los antiguos hornos comunitarios y molinos. Recuerdan una época en la que el pan y las labores del campo se hacían entre todos.

La parte portuguesa es la más conocida. En 2017, Río de Onor fue elegida una de las Siete Maravillas de Portugal, en la categoría de aldeas en áreas protegidas. También lo mencionó José Saramago en su libro Viagem a Portugal, de 1981.

Muy cerca está el Parque Natural de Montesinho, en Portugal, con bosques, montañas y pueblos pequeños. En Zamora puedes visitar la Sierra de la Culebra, conocida por el lobo ibérico, y el Lago de Sanabria, que en otoño se llena de color.

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