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Procida, la isla de casas de colores cerca de Nápoles que es perfecta para una escapada de un día
A menos de una hora en ferry desde Nápoles se encuentra Procida, una pequeña isla italiana que sorprende por sus casas de colores, sus playas y su ambiente tranquilo.

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Italia es uno de los destinos favoritos de los viajeros gracias a sus ciudades históricas, su gastronomía y sus impresionantes paisajes. Sin embargo, más allá de lugares tan conocidos como Roma, Venecia o la Costa Amalfitana, el país esconde rincones que merecen la pena descubrir. Uno de ellos es Procida, la isla más pequeña del golfo de Nápoles, que destaca por sus pintorescas casas de colores y su encanto mediterráneo.
Situada frente a la costa de Nápoles, Procida es perfecta para hacer una excursión de un día. Para llegar hasta ella hay que coger un ferry desde el puerto de Nápoles, con un trayecto que dura aproximadamente entre 35 y 40 minutos en las embarcaciones rápidas. El precio del billete suele rondar entre los 15 y los 25 euros por trayecto, dependiendo de la compañía y el tipo de barco. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante los meses de verano.
Uno de sus principales atractivos es Marina Corricella, un pequeño puerto pesquero rodeado de casas de colores pastel, que se ha convertido en una de las imágenes más representativas de la isla. Sus estrechas calles, sus restaurantes junto al mar y sus embarcaciones tradicionales crean un paisaje de postal. Además, este rincón sirvió como escenario de la película El cartero (y Pablo Neruda), estrenada en 1994 y ambientada en la Italia de los años cincuenta.
Otro de los mejores planes que se pueden hacer en Procida es recorrer sus calles y disfrutar de sus playas. A diferencia de otros destinos turísticos de la zona, la isla conserva un ambiente más tranquilo y tradicional. Sus pequeñas dimensiones permiten descubrir buena parte de sus atractivos caminando, aunque conviene tener en cuenta que algunas calles son estrechas y presentan pendientes. Entre sus playas más conocidas se encuentran Chiaia y Chiaiolella, ideales para darse un baño en el Mediterráneo.
Por último, una de las grandes ventajas de visitar Procida es que ofrece una alternativa a otros destinos más concurridos, como la Costa Amalfitana, especialmente durante la temporada alta. Sus paisajes, su arquitectura tradicional y su ambiente marinero la convierten en una opción perfecta para quienes quieren descubrir una cara diferente de Italia durante su viaje a Nápoles.
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