Era un maestro liberal
Nieves García Catalán, sobre la búsqueda de su abuelo, fusilado junto a Lorca: "Su familia puso muchos impedimentos"
Nieves es nieta Dióscoro Galindo, un maestro de escuela que fue fusilado junto al poeta. En 2008, acudió hasta la Audiencia Nacional para pedir al juez Garcón poder excavar el lugar donde estaría enterrado su abuelo.

La primera línea de defensa de la cultura en nuestro país en la II República eran los maestros. Ellos se convirtieron en el objetivo de los golpistas. Un ejemplo de ello fue Dióscoro Galindo. Nieves García Catalán, su nieta, cuenta que lo asesinaron el 18 de agosto de 1936, "por ser maestro, sin más".
"Él era un maestro liberal. La forma que tenía de enseñar a los niños era diciéndoles que solo podían creer en lo que ellos veían. Y todo eso, claro, le llevó a su final", añade Nieves. Dióscoro, además, impartía clases a los adultos por la noche, lo que hizo que fuera una persona muy querida. Lo poco que conservan de él es un reloj.
A Galindo le llamaban 'El maestro cojo' porque subiendo a un tranvía perdió una pierna. Esto podría ayudar a su familia si quisieran encontrar sus restos ya que, probablemente, la noche que fue asesinado viajase con su inseparable muleta.
En caso de encontrar su tumba, sería fácilmente reconocible y esto, además, le convierte en un personaje decisivo para encontrar también a Federico García Lorca. Nieves cuenta que su abuelo y el escritor se conocieron horas antes de ser asesinados.
Aquello unió los destinos de Nieves y la familia Lorca que, al contrario que ella, siempre se ha resistido a buscar al poeta. "Pusieron muchos impedimentos", expone García Catalán. En 2008 Nieves acudía a la Audiencia Nacional para pedir al juez Garzón sacar a su abuelo del lugar donde fue enterrado por sus asesinos. "Pensábamos que íbamos a cerrar un capítulo de la vida de mi padre que nunca se pudo cerrar", recuerda García Catalán.