Lola Flores siempre defendió que su caso con Hacienda sirvió de ejemplo para la sociedad. Se me utilizó de conejillo de indias para dar ejemplo a los demás", afirmó en televisión la artista.

En el juicio contra Lola Flores por defraudar a Hacienda había un joven fiscal que perseguía delitos económicos: Luis Jordana de Pozas. Más de tres décadas después, confiesa que el caso no era uno más. "Me llegó un paquete muy grande atado con una soga de esparto como todos los demás y en la cubierta ponía 'delito fiscal, Dolores Flores Ruiz'. Así llegó y yo no sabía quién era y lo supe cuando empecé a estudiar el asunto".

Era 1987 y ya habíamos tirado de famosos para convencer a los españolitos para que contribuyeran con impuestos. "Siempre decimos la verdad, también a Hacienda", aseguraba en un anuncio Bárbara Rey.

Sin embargo, Lola Flores se había escapado. "Ella decía que no sabía que había que presentar la declaración de la renta porque antes ya pagaba los impuestos", añade Jordana de Pozas.

"Yo fui tonta, todo me vino de nuevo porque me pegué 40 años viviendo con Franco y no sabía tantas cosas modernas", trataba de justificar la artista en Sabor a Lolas en 1993.

Lola Flores llevaba años sin pagar a Hacienda, pero el fisco solo tuvo que seguir el rastro de su popularidad, de sus conciertos, para hacerse una idea de lo que debía. "Muchos datos se sacaron de revistas del corazón que daban la noticia de que esta mujer había actuado en una población, se acudía allí, se pedía la factura, el justificante del pago y así se reconstruyeron los ingresos", apunta el fiscal.

En total, los investigadores cifraron el fraude en 53 millones de pesetas. Entonces fue cuando Lola Flores inventó eso del 'crowdfunding' en 1987: "Si una peseta diera cada español, quizás saldría de la deuda y después me iría al estadio con todos los que han dado esa peseta, o esas 100 pesetas, para tomarme una copa con ellos y llorar de alegría".

"Era una mujer muy inteligente ella, creo que estaba en una operación de marketing perfecta", recuerda Luis Jordana de Pozas.

Sin embargo, nada pudo evitar que finalmente Lola Flores fuese acusada de delito fiscal en un mediático juicio en el que, incluso, el fiscal quedaba en un segundo plano. "Llegué a la sala y me costó entrar por la cantidad de gente que había. En el estrado tuve que pedir que me vaciaran la mesa para poner los papeles, estaba llena de micrófonos de radio y televisión", sostiene. "A mí me llamaba chiquillo, pero luego en el juicio era 'señor fiscal'", destaca.

Lola de España acabó condenada por el Tribunal Supremo a la pena mínima y con ella aprendimos bien eso de que Hacienda somos todos. "Me gustaría que para todos los demás fuera igual que para mí, que los sentara en el banquillo", se defendía ella en 1991.

"Recuerdo que por aquel entonces, después de que trascendiera la querella, el Delegado de Hacienda en Madrid me dijo que había aumentado notablemente la recaudación", admite el fiscal.

Tres décadas después, preguntamos a aquel fiscal que persiguió a Lola Flores. ¿Cree que la artista fue escogida para dar ejemplo? "No tengo ninguna duda, no digo que no hubiera razón para denunciarla porque la había. Pero fue escogida como ejemplo, seguro", responde.

La periodista Paloma Rando subraya que "en el caso de Lola Flores todavía se podía ver como una extravagancia simpática de una época en la que los controles de Hacienda eran más infrecuentes, pero hoy día a una Shakira no se le perdona lo que se le perdonó a ella".

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