Entrevista completa
La entrevista completa de Aimar Bretos a Juan Echanove en La Noche de Aimar
Recitando un poema de Francisco de Quevedo de 1628. Así comienza Juan Echanove su entrevista en La Noche de Aimar, donde rompe a llorar tras escuchar un emotivo audio de su amigo Ricardo Gómez y comparte una anécdota familiar relacionada con su segunda gran pasión: la cocina.

Juan Echanove arranca su entrevista en La Noche de Aimarrecitando un poema de Francisco de Quevedo escrito en 1628, en el que el autor denunciaba la corrupción y llamaba a no permanecer en silencio ante las injusticias.
Para Echanove, la vigencia de aquellos versos demuestra "la sociedad cíclica que somos". "Siempre son los mismos quienes mandan, siempre son los mismos los mandados, siempre son los mismos los que se lo llevan y siempre son los mismos a los que les llevan los que se llevan", reflexiona ante Bretos, defendiendo la importancia de la cultura y de los Clásicos para entender el presente.
España, entre la comedia y el drama
Preguntado por cómo sería España si fuera una película, Echanove apuesta por una mezcla de comedia y drama. Y es que, para el actor, los españoles tienen una capacidad especial para afrontar las situaciones más difíciles con humor. "La mejor manera de contar un drama que nos es empezarlo en una comedia y acabarlo en una escena que te agarre el corazón", matiza Echanove, para quien la comedia es "una autovía por la que transmitir un mensaje".
El teatro como refugio frente al dolor
A sus 65 años, Echanove reconoce que ha tenido que subir al escenario en algunos de los momentos más difíciles de su vida, recordando especialmente las funciones que realizó "apenas unos días después de la muerte de su hermano y una semana después del fallecimiento de su padre".
"He aprendido que el escenario es mi universo y que en el momento en el que estoy ahí, toda esa pena y ese dolor, tienen que desaparecer". Hay una técnica, pero la mejor manera de combatir eso, subraya, es "el amor al teatro". El dolor llegaba cuando llegaba al hotel o a la casa. Ahí, lloraba. "La ducha es el mejor lugar para llorar porque te pone en tu lugar, llora más que tú siempre", sostiene el actor.
Las lágrimas por Ricardo Gómez
Como en cada programa, Aimar Bretos trae una sorpresa para el invitado. En esta ocasión, el actor Ricardo Gómez le ha dedicado unas bonitas palabras a quien considera un referente profesional y personal: "Lo que más he aprendido de él es a despertarme cada día y disfrutar de la vida".
Unas palabras que emocionan a Echanove, que rompe a llorar. "Me ha emocionado el niño de los cojones", reacciona entre risas, recordando cómo conoció a Ricardo cuando apenas era un niño y compartiendo una anécdota sobre el regalo que recibió tras abandonar 'Cuéntame'.
Su salida de 'Cuéntame'
Aunque insiste en que está "profundamente agradecido" a la serie, reconoce que no comparte la forma en que se gestionó la despedida de su personaje. "Que te digan de un día para otro que te van a matar no es un motivo argumental, es una putada", afirma con ironía.
Pese a ello, asegura que aquella etapa ya forma parte del pasado y que los proyectos que llegaron después han convertido estos años en uno de los periodos "más interesantes" de su carrera.
Juan Diego, la gran suerte de su vida
"Mi principal golpe de suerte fue Juan Diego", afirma Echanove, detallando que fue él quien le enseñó a entender la profesión como una responsabilidad social, a tener conciencia de clase y a no callar ante las injusticias. "La flor en el culo se llama Juan Diego", resume con cariño el actor.
La gastronomía, el gran "punto de encuentro"
Más allá del teatro y el cine, Echanove reivindica otra de sus grandes pasiones: la cocina.Tras décadas recorriendo España por trabajo, asegura haber descubierto que la gastronomía es uno de los pocos espacios donde desaparecen las diferencias. "Todo es un conflicto, pero todo el mundo está de acuerdo en que como en este país no se come en ningún sitio", asegura.
Para él, la cocina representa un lugar de encuentro. "Y a mí me interesan los puntos de encuentro", reconoce el actor, concluyendo la entrevista con una anécdota familiar del día que celebró que su hijo quería ser chef y no actor.