El debate de los trenes
¿Se pueden arreglar las vías del tren sin cortar el servicio? Un experto analiza las posibilidades para las obras de la red ferroviaria
El ingeniero y perito Diego Marqueta habla de "banalizar las vías", es decir, que un tren se desvíe al carril de sentido contrario mientras se arregla un tramo.

Resumen IA supervisado
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha propuesto un debate sobre la posibilidad de cerrar la red ferroviaria española durante las obras para reducir su duración de cinco años a menos de 24 meses, o mantener los viajes con rutas alternativas. Puente sugiere seguir el ejemplo alemán, donde una "red de malla" permite desvíos, algo que España no posee. Diego Marqueta, ingeniero y perito judicial, menciona la "banalización de las vías" como solución, permitiendo que los trenes usen vías en sentido contrario. Aunque viable, esto aumentaría los tiempos de viaje. laSexta recomienda seguir la actualidad en su plataforma.
* Resumen supervisado por periodistas.
El ministro de Transportes Óscar Puente, quien ya ha tenido que hacer frente a las tragedias de Urda y Adamuz, planteó el pasado viernes el debate sobre si cerrar la red ferroviaria española o llevar a cabo las obras con alternativas para no tener que cancelar los viajes. Planteaba que, de cancelar todos los trayectos el tiempo de las obras podrías reducirse de unos cinco años a "menos de 24 meses".
En su declaración, el ministro hacia referencia a seguir el ejemplo alemán de que los trenes sigan rutas alternativas mientras se llevan a cabo las obras. Sin embargo, el caso del país centroeuropeo es distinto, ya que cuenta con una "red de malla", es decir, la posibilidad de utilizar caminos por otras vías distintas de las habituales, algo que en España no ocurre.
Respecto a la disyuntiva de suprimir el servicio o buscar alternativas, Diego Marqueta, ingeniero y perito judicial, responde que "hay matices", ya que quitar los trenes implicaría que solo queden el autobús, el coche o el avión como medios de transportes. Como solución, habla del concepto de "banalización de las vías", por el que un tren pasa a hacer su recorrido por la vía de sentido contrario.
"Eso implica que tiene que haber dos personas comunicándose mediante sistemas", explica, añadiendo que el funcionamiento no dista demasiado de cuando en una carretera cortan una de las vías durante un tramo. Ahora bien, "antes de ponerse a operar hay que asegurarse de que los sistemas son capaces" de garantizar la seguridad, dice.
Preguntado sobre si es viable, el experto asegura que sí. Según él, sería "cuestión de ver cuántos tramos son banalizables", que cifra en un 20-30%, y trabajar a partir de ahí, aunque advierte de que el tiempo de los trayectos aumentaría considerablemente.