En pleno verano se disparan las estafas alrededor de los alquileres vacacionales. Los timados se cuentan por cientos: después de decidir su destino y encontrar la casa perfecta para pasar las vacaciones, se encuentran con que han enviado dinero a una empresa que realmente no existe.

Lo cierto es que es difícil detectar una estafa de este tipo, porque las empresas fraudulentas se camuflan en webs más confiables y conocidas, como Airbn y Booking. Desde estos portales que, generalmente transmiten confianza, te redirigen hacia su propia página web, y ahí empieza el engaño que acaba cuando te piden que hagas una transferencia para reservar la casa y tú te fías porque es a un banco legal y conocido.

En Más Vale Tarde hemos recopilado algunas de las claves que nos pueden ayudar a prevenir de este tipo de estafas. El primero es que no aparecen datos de quién alquila la vivienda y tampoco el precio, tan solo te llega un correo de confirmación que no tiene logos ni parece fiable.

También nos deben hacer desconfiar que los estafadores hablan siempre por WhatsApp y que las valoraciones de los alojamiento siempre son muy buenas, las mejores. La Policía nos anima a pedir más datos: fotos, localización, un vídeo, algo que pueda verificar que eso no es real. Tampoco es aconsejable confiar en chollos, por lo que es mejor comparar con otros alquileres de la zona.