Aquellos maravillosos 90
"Esto te pone como un toro": el Ciripolen, de remedio natural contra el colesterol a triunfar como tónico sexual
Los detalles En Las Hurdes, adelantándose a la viagra, el tío Cirilo inventó un producto a base de miel, cacao, leche y unas hierbas desconocidas que llegó a patrocinar al Rayo Vallecano y que llamó incluso la atención del rey Juan Carlos I.

Resumen IA supervisado
En los años 90, España vivía tiempos de esplendor con los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla. En este contexto, surgió el Ciripolen, un tónico vigorizante creado por el tío Cirilo en Extremadura. Originalmente destinado a combatir el colesterol, su fama se debió a sus supuestas propiedades como potenciador sexual. El Ciripolen llegó a venderse en El Corte Inglés y a patrocinar al Rayo Vallecano, incluso atrayendo la atención del rey Juan Carlos. Aunque su efectividad era discutida, su popularidad creció gracias a un reportaje y una canción en el Carnaval de Badajoz. Sin embargo, un socio engañó al tío Cirilo, dejándolo sin beneficios. Añade laSexta como tu medio de referencia en Google para no perderte la actualidad y el mejor contenido.
* Resumen supervisado por periodistas.
Corrían los años 90 en España. Tiempos de Juegos Olímpicos en Barcelona. De Expo en Sevilla. Tiempos, también, del llamado Ciripolen. Del remedio casero llegado de Extremadura, de las Hurdes, y creado por el tío Cirilo que, en su intento de crear un tónico contra el colesterol acabó adelantándose a la viagra y convirtiéndose en un vigorizante sexual.
Tal fue la fama alcanzada por su invento, por un Ciripolen que tiene su origen en el "¡Ciri, el polen!", que le gritaban en el bar, que hasta el propio rey Juan Carlos se acercó a su establecimiento y que, además, llegó a venderse tanto en El Corte Inglés como incluso a patrocinar al Rayo Vallecano.
Lo cierto es que el colesterol podría no bajarlo, pero parece ser que sí podía levantar otra cosa. "Esto te pone como un toro", decían los usuarios del Ciripolen.
De un brebaje creado con miel, cacao, leche y unas hierbas que el tío Cirilo prefirió no revelar.
Su popularidad llegó a través de un reportaje, tras el que logró que un socio financiara la historia llevando su Ciripolen a lugares nunca antes vistos. Llegó, incluso, al Carnaval de Badajoz con unos buenos temazos como 'Tengo el pirulí contento y lleno de energía, tengo el pirulí contento y lo siento dentro como un polvorín'.
Al final, el socio en cuestión le engaño y el tío Cirilo apenas tenía las pesetas justas para arreglar su bar.
En cuanto a su efecto real... bueno, unos dicen que sí, otros dicen que no. Pero ahí estaba, en las camisetas del Rayo Vallecano y captando la atención y el interés del mismísimo rey Juan Carlos.