El año 2006 es un año que nunca olvidarán los aficionados al deporte y especialmente al baloncesto, tampoco lo olvidarán lo protagonistas de la gesta que llevaron este deporte a una nueva dimensión. Ya lo dijo Pepu Hernández en la celebración del Mundial: "Os voy a decir una palabra y escuchadla bien, porque va a ser una palabra muy importante: ¡ba-lon-ces-to!".

Pepu Hernández debutaba al frente del banquillo de la selección y desde el principio supo entusiasmar al equipo y a la afición. El seleccionador unió las fuerzas de un puzzle que contaba con la juventud de Gasol, Navarro, Calderón y la veteranía de jugadores como Carlos Jiménez o Jorge Garbajosa. Y precisamente así lo ve Garbajosa, años después: "En 2006 se juntaron muchos condicionantes positivos que hicieron de él, el campeonato perfecto".

España llegó a la semifinal contra Argentina, sin ninguna derrota en el camino. "Nos enfrentamos a la mejor Argentina de la historia, nos llevaron hasta el límite en los físico y lo mental y era la prueba que este equipo necesitaba para decir estamos entre los que ganan", recuerda.

España desplegó su mejor juego contra Argentina pero cuando todo hacía presagiar la victoria de los nuestros, un incidente sentó en el banquillo a uno de los pilares del equipo: Pau Gasol. Aunque supuso un duro palo Gasol disfrutó aquel partido incluso estando en el banquillo y fue nombrado mejor jugador del torneo.

A cinco segundos del final del partido, España estaba a un punto arriba y un tiro fallido de Noccioni dio el pase a la final, unos segundos que para Garbajosa fueron "dos años": "Recuerdo la explosión de alegría".

Garbajosa recuerda en Dónde estabas entonces cuánto disfrutó la final: "Me lo pasé bomba y lo más difícil en una final es divertirse".

"Conseguir un éxito deportivo es la leche pero conseguirlo con tus amigos esa explosión de felicidad personal y profesional conjunta es uno de los días más bonitos de mi vida", asegura el jugador.

Pero la alegría no acabó en la cancha, si no que la celebración en España fue inolvidable: "Recuerdo aterrizar en Barajas y decir 'qué es esto'. La frase que más dijimos en el autobús es 'madre mía la que hemos liado'".

Garbajosa se emociona al recordar lo que esa victoria supuso para muchas personas: "Una señora mayor me dijo gracias y le pregunté por qué y me dijo porque tengo una nieta y ahora sé a quien ponerle de ejemplo para que sea de mayor. Y eso impacta, eso es muy bonito".