Será por las veces que han culpado al copiloto o copilota de dormirse sin dar conversación, sin cantar las canciones que suenan, sin guiar en el camino... Aruser@s tiene la explicación.

¿Acaso alguien se había planteado alguna vez que es el propio asiento el que tiene un poder somnífero que duerme a quien se siente en él? Este vídeo lo demuestra enseñando cómo el poder también funciona con este perro...

Otro momento destacado

Alfonso Arús alucina con este árbol de Navidad de Derby, Inglaterra, cuya forma ha dado mucho de qué hablar...