La 'jet set': de Dinio a Rappel

Cuando Sean Connery denunció a Jesús Gil: así era la Marbella en decadencia de los 90 y los "frikis" que la habitaban

Sean Connery llevaba 20 años viviendo en Marbella cuando Gil llegó y al igual que él, otros nombres propios de reconocido prestigio internacional se retiraron cuando fue alcalde. Los "frikis" de televisión fueron quienes empezaron a poblar la ciudad en aquella época.

Cuando Sean Connery denunció a Jesús Gil: así era la Marbella en decadencia de los 90 y los "frikis" que la habitaban

"La ley para él no existía y, al mismo tiempo, pan y circo". En la Marbella de principios de los 90, Jesús Gil arrasó en las elecciones gracias al apoyo del pueblo llano, al que se ganaba con promesas como acabar con la delincuencia y la prostitución o regalando pisos y jamones. Pero la 'jet set' también tuvo mucho que ver en su éxito. Así lo afirma Cristina Almeida en este reportaje de Anatomía de... dedicado a reconstruir la figura de este mediático constructor que salía en televisión rodeado de modelos en bikini metido en un jacuzzi. Un personaje al que hoy podríamos encontrar parecido con Donald Trump que llegó a poner en peligro la seguridad nacional.

Almeida afirma que "Marbella parecía un centro político cuando en realidad era un centro de corrupción", refiriéndose a la cantidad de personajes y personalidades nacionales e internacionales que empezaron a dejarse ver por la ciudad. "Él gana porque mucha gente aprecia a ese tipo de gente", lamenta.

Pero los "famosos buenos" estaban antes que Gil, comenta Josele Sánchez, fotógrafo del Diario El Sur, quien también presta su testimonio al programa de laSexta: "Gil empezó a llevar a los frikis: Dinio, Rapel, Parada... Los famosos buenos se fueron retirando".

"La Marbella aquella gloriosa de los 80 o 90, con Gil, decae. No recoge una Marbella en plenitud, esa es la de los 80. Él la recoge en decadencia y la conecta con el estrellato televisivo instantáneo", cuenta Alberto Rey, experto en cultura pop. "Había empresarias de discotecas medio francesas hasta Sean Connery con su mujer, sin olvidarnos de los jeques. Todos convivían ahí en armonía mezclado con un glamur muy plastificado", añade. No, aquello no estaba lleno de estrellas de cine ni de gente con talento. "Eran fiesteros que se gastaban un dinero que nunca nos preguntábamos de dónde salía", explica.

Durante los gobiernos de GIL, la costa de Málaga -y en particular los municipios situados bajo su influencia política y económica- tambié pasó a ser un enclave discreto para mafiosos británicos, italianos y rusos. Al mismo tiempo, también sirvió de refugio para exiliados fascistas como Otto Remer o Léon Degrelle, que buscaban evitar ser extraditados a sus países de origen.

El primero en retirarse al ver que Gil había llegado para especular, según Josele, fue el príncipe Alfonso. Sean Connery tampoco tardó en marcharse: "Empezaron a construir al lado de su pedazo de chalet. Ahí se cabreó". Incluso llegó a querellarse con él por utilizar sin permiso un vídeo suyo en la campaña electoral. Él llevaba viviendo allí 20 años.

Alberto Rey analiza "el subidón de ego" que debió llevarse Gil al ser elegido alcalde de Marbella: "Vio cómo esa gente realmente rica y poderosa votaba a un pringado como era él. ¿Cómo no se iba a hacer aquellas fotos? ¿Cómo no iba a hacerse aquellas fotos?

*Vuelve a ver Anatomía de... la amenaza de Gil en atresplayer.com

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido