El presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, ha pasado por Al Rojo Vivo para continuar dando explicaciones acerca de la polémica sobre el contrato que la RFEF firmó con Arabia Saudí para trasladar la Supercopa a Arabia Saudí, así como los audios y documentos a los que ha tenido acceso el periódico 'El Confidencial' procedentes del teléfono móvil de Rubiales.

Así, y por esto último, el presidente del RFEF ha asegurado que "hay una mafia que quiere acabar conmigo": "Ha habido una manipulación (...) y está demostrado que todo lo que hemos hecho es legal y que yo no me he llevado ninguna comisión ni he hecho ninguna irregularidad".

Rubiales justifica esa supuesta cacería basándose en que "si alguien se atreve a poner mis wasap (...) y sacarlos con estos fines espurios", y "hay un periodista que utiliza esto con titulares y falsedades, es claro que van a por mí".

Sobre quién estaría detrás de esto, el presidente de la RFE no ha querido revelar nombres: "Yo tengo mi idea, pero no lo puedo decir". Y ha insistido: "Yo digo que hay una mafia que quiere acabar conmigo. No voy ha dar ningún nombre, ni lo he dado". Puedes ver sus declaraciones en el vídeo que encabeza este artículo.

Más allá del hackeo a su móvil, Antonio García Ferreras le ha insistido en que ese asunto no explica los hechos que revelan los audios publicados, operación que Rubiales ha vuelto a defender.

El diario El Confidencial ha publicado desde el lunes audios y documentos a los que ha tenido acceso en los que se escucha cómo Rubiales y Gerard Piqué, jugador del Barcelona, gestionaron la operación, definieron las condiciones de las comisiones que se iban a llevar los equipos por jugar la competición y cómo incluso intentaron tirar del rey emérito para que influyera en las negociaciones con Arabia Saudí. Entre otros, se ha conocido que la empresa de Piqué, Kosmos, se llevó 24 millones de euros de comisión por intermediar en la operación y que Arabia Saudí pagaría hasta 40 millones (cifra que dio Rubiales) a la RFEF.

Estos audios han suscitado la polémica por diversas cuestiones, como el supuesto trato de favor que Rubiales ejerciera sobre Piqué, lo que ambos han negado, así como el conflicto de intereses que puede suponer que un jugador en activo de un equipo participante en esa competición intervenga en el negocio de la misma, conflicto que también niegan Rubiales y Piqué.