tras la tragedia en toledo
El eurodiputado de Compromís, sobre la liberalización ferroviaria: "El modelo que se siguió en España no es el más garantista para el servicio público ni para la seguridad"
Marzà reclama una revisión del sistema ferroviario europeo para reforzar la seguridad, mejorar las conexiones y priorizar el servicio público frente a los criterios económicos. También cuestiona la gestión del mantenimiento y pide analizar las diferencias con otros países.

El eurodiputado de Compromís, Vicent Marzà, ha defendido en Al Rojo Vivo la necesidad de revisar el modelo ferroviario para reforzar la seguridad y mejorar el servicio público. Además, ha criticado el uso partidista de la tragedia de Toledo y ha recordado que ya existe un consenso europeo sobre la necesidad de cambiar el sistema.
Marzà recuerda que dirigió una ponencia sobre la alta velocidad europea que contó con un amplio respaldo político, incluido el del Partido Popular y el Partido Socialista. Por eso, cuestiona que ahora el debate se centre en la confrontación entre partidos: "En esta ponencia que tuve el honor de dirigir sobre la alta velocidad europea, lo que quedaba claro es que había casi unanimidad en que había que cambiar el modelo y que teníamos que ir hacia un modelo más seguro, más rápido y que conectara mejor Europa. Y lo más importante, fue votado tanto por el Partido Popular como por el Partido Socialista. Por eso, sinceramente, estos días, después del accidente, estoy sintiendo mucha vergüenza de cómo se está utilizando partidistamente el debate sobre un accidente, sin hablar de que hay consenso en el modelo al que se tendría que caminar. Por lo tanto, es un debate muchas veces demasiado partidista y artificial".
Sobre las características que debería tener el modelo ferroviario español, el eurodiputado defiende que la seguridad y el servicio público deben estar por encima de la rentabilidad económica o de la máxima capacidad de las infraestructuras. También recuerda que la ponencia europea planteaba revisar los puntos críticos de la red, especialmente los corredores con mayor intensidad de uso y capacidad limitada, como el que ha registrado dos accidentes en los últimos meses.
"Lo primero de todo es que tendría que ser seguro y, por lo tanto, no estar centrado única y exclusivamente en el rendimiento económico o en la máxima capacidad de las vías, sino en la máxima seguridad y en el máximo servicio público. Para eso, por ejemplo, aprobamos en esta ponencia que lideraba yo mismo que se tenían que revisar los puntos críticos del sistema ferroviario de alta velocidad europea, donde hay más intensidad de uso y donde hay una capacidad más limitada. Entre ellos está este corredor, que hemos tenido dos accidentes en tan solo unos pocos meses".
Marzà también ha cuestionado las declaraciones de Óscar Puente sobre la frecuencia con la que se producen las caídas del sistema de seguridad ferroviario. Considera que no se puede normalizar que estas incidencias se repitan sin explicar sus causas y reclama comparar el funcionamiento del modelo español con el de otros países europeos.
"Me pareció una vergüenza, y lo digo así de claro. Que se normalice que pueda caer un sistema tantas veces sin explicar seguidamente por qué y qué está pasando en otros países que utilizan el mismo sistema y no cae tanto, pues creo que fue un error. En Alemania utilizan alrededor del 80% de la red y no cae de forma tan recurrente como él mismo admitió".
El eurodiputado también se declara contrario a la liberalización del sector ferroviario y considera que el modelo español no ofrece las mismas garantías para proteger el servicio público y la seguridad que otros sistemas europeos.
"Yo estoy en contra de la liberalización del sector ferroviario. Pero es que también se ha liberalizado de formas muy distintas dentro de Europa y el modelo que ha seguido el Estado español no es precisamente el más garantista del servicio público y, por tanto, el más garantista de la seguridad. Podemos ver qué ha pasado en Alemania, podemos ver qué ha pasado en Francia y vemos que no es el mismo modelo. Y ahí es donde deberíamos estar haciendo la reflexión para caminar hacia un modelo más seguro, con más capacidad para que pueda llegar a todos los sitios y con un diseño que no esté centrado solo en la viabilidad para evitar cuellos de botella, como es el caso del corredor en el que ha habido dos accidentes en estos meses".
Respecto a la posibilidad planteada por el ministro de Transportes de paralizar completamente la alta velocidad entre Madrid y Barcelona durante las obras, Marzà considera que cualquier decisión debe estar respaldada por criterios técnicos y tener como prioridad la seguridad.
"Ante todo, seguridad y, ante todo, no hacer anuncios que no estén basados en ese criterio. Creo que lo que sí que hay que revisar es el modelo en el que se hacen intervenciones en las vías mientras las vías siguen siendo utilizadas en activo, aunque sea en el periodo de noche. No es lo que pasa habitualmente en el resto de Europa y, sobre todo, en la cuestión de la inversión en mantenimiento. Se ha dicho y se repetirá, pero es que es clave. Tenemos más del doble de kilómetros que otros países europeos, por ejemplo Alemania, e invertimos la mitad de lo que invierte Alemania".
Marzà también ha reprochado al Partido Popular sus críticas al actual Ejecutivo en materia de inversión ferroviaria y reclama que el debate se centre en las soluciones. A su juicio, la alta velocidad debe formar parte de una estrategia de movilidad más amplia, que incluya también los servicios de cercanías y el ferrocarril convencional.
"Vuelvo otra vez a las polémicas estériles. El Partido Popular no está para dar razones y para dar aquí su posición cuando ellos, cuando entran, recortan todavía más de lo que está invirtiendo este Gobierno actual. Por lo tanto, creo que lo importante es hablar del modelo, de las soluciones, de que la alta velocidad puede ser segura si se hace un modelo que esté al servicio de la seguridad y del servicio público. Lo vemos en Francia, lo vemos en otros países. Tú mismo, Antonio, comentabas ahora mismo que en Japón tenemos otro tipo de servicios que son compatibles y competentes contra el avión, que es lo que también tenemos que mirar. Reducir el número de emisiones que tenemos pasa por la alta velocidad, pero para ello hay que invertir en toda la red".
El eurodiputado insiste en que la política ferroviaria no puede centrarse únicamente en las grandes infraestructuras y dejar en un segundo plano las necesidades cotidianas de los viajeros.
"La movilidad tiene que ser tenida en cuenta en su globalidad. También en los cercanías y en el ferrocarril convencional. En la ponencia que nos aprobaron y que yo lideré, lo que hay que hacer es invertir también en la movilidad del día a día y no solo en ser aparentes hacia afuera, descuidando la seguridad del conjunto de los pasajeros".
Por último, Marzà se ha pronunciado sobre la continuidad de Óscar Puente al frente del Ministerio de Transportes. Aunque considera que debería apartarse del protagonismo político, no reclama un relevo inmediato en plena crisis, sino que plantea que asuma la gestión hasta el final y renuncie a continuar en la primera línea política.
"Por respeto a las víctimas y a los trabajadores del sistema ferroviario, yo creo que debería dejar de tener protagonismo y, sinceramente, para mí lo más honesto y responsable sería decir: yo asumo esto, voy a ir hasta el final porque no tiene sentido cambiar al ministro en un tiempo en el que están convocadas las elecciones. Pero no me voy a presentar a las elecciones, no voy a seguir teniendo responsabilidades políticas, pero voy a terminar el trabajo que empecé y voy a solucionar un problema en el que tengo las competencias y me voy a dedicar a esto y no a hacer campaña. Creo que eso sería lo más sensato y lo que podría agradecer toda la ciudadanía".