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Emilio Delgado revela qué hace el Gobierno de Ayuso tras el escándalo del Ramón y Cajal: "Están enviando contratos de confidencialidad a hospitales para represaliar a los trabajadores que denuncien"
Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid, analiza (y critica) la respuesta que ha dado la Comunidad de Madrid al escándalo de las listas de espera del Ramón y Cajal. En el vídeo, todos los detalles.

El cirujano que denunció la manipulación de las listas del Ramón y Cajal, el doctor Luis Alberto Martos, ha anunciado una querella contra la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, tal como ha revelado ante las cámaras de laSexta.
El Gobierno de Ayuso, lejos de atender la denuncia de este doctor, lo que hizo fue atacarlo. La propia presidenta madrileña tachaba de "bulo del culo" la manipulación de las listas de espera y acusaba al cirujano, en la mismísima Asamblea de Madrid.
"Lo que sucede es que cuando alguien denuncia una irregularidad, en este caso, este doctor, que aporta pruebas de una manipulación en las listas de espera cuyas consecuencias todos nos podemos imaginar, y en lugar de atacar a las malas prácticas o al presunto delito, la Comunidad de Madrid carga contra el denunciante", critica Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid.
De este modo, detalla que desde su grupo parlamentario, han interpuesto dos denuncias: una contra la dirección de Ramón y Cajal y otra contra la consejera Fátima Matute, por "airear el expediente de este señor y atacarle a él, en lugar de preocuparse por ver si es cierto o no que se están manipulando las listas de espera".
Ahora bien, según explica Delgado, "esto tiene una función evidente y es que cuanto más se deteriora, más se denigra y más se denosta la sanidad pública, más flujo de pacientes acude a la sanidad privada. Eso es lo que está haciendo la Comunidad de Madrid".
Por su parte, Antonio García Ferreras cree que lo que ha hecho el Gobierno autonómico es "acabar civilmente con él (con el doctor), porque se ha atrevido a denunciar". Y, además, señala, "es un mensaje para que nunca más nadie se atreva".
Sin embargo, y tal como revela Delgado, desde la Comunidad de Madrid "se están enviando contratos de confidencialidad a distintos hospitales de la Comunidad de Madrid, no para proteger los datos de los pacientes, que sería lo lógico, sino para que cualquier trabajador que denuncie este tipo de prácticas sufra represalias también". "Esta es la política que se está llevando a cabo", concluye Delgado.