¿Negocio o incordio?
Los vecinos de Santiago estallan por los peregrinos incívicos: "La Plaza del Obradoiro se ha convertido en una zona de camping"
Más Vale Tarde pregunta a vecinos del casco antiguo de Santiago de Compostela y hosteleros por el tremendo flujo de peregrinos a la ciudad. Unos denuncian comportamientos incívicos, otros defienden el negocio que supone para la ciudad.

El Camino de Santiago está de moda y eso provoca que casi 4.000 peregrinos lleguen cada día a la Plaza del Obradoiro, lo que causa en algunos casos problemas de convivencia con los vecinos del casco antiguo de Santiago de Compostela.
Los que viven allí denuncian actos de vandalismo y comportamientos incívicos como personas desnudas bañándose en fuentes, haciendo picnic o directamente botellón en plena Plaza del Obradoiro.
También se quejan de de los ruidos provocados por altavoces o gritos, así como grandes grupos de gente cantando por las calles. "Aquí parece que prima el dinero y no prima el respeto a una plaza tan emblemática como la Plaza del Obradoiro", explica un vecino.
Montse asegura que a primera hora de la mañana suelen llegar grandes grupos de personas cantando, algo que para ella es "desagradable". El sonido de los bastones también le resulta "matador" y recuerda que, al entrar en la ciudad, deberían colocar unos tapones de goma: "Hay que pensar que están entrando un montón de personas con estos bastones en un espacio que es Patrimonio de la Humanidad", indica.
Ricardo se enfrentó a un peregrino que estaba pasando con su bicicleta por una calle donde está prohibido. Cuando se lo explicó, recibió una bofetada por su parte. "Puedes vivir cosas extrañas que los peregrinos nunca harían en su casa", comenta.
El casco antiguo, un "parque de atracciones"
Iván vive en la Rúa dos Concheiros, el final del Camino Francés, por el que los peregrinos acceden al casco histórico. Él teletrabaja y desde su ventana ve de todo. Denuncia que el centro de la ciudad se está convirtiendo en un "parque de atracciones" para los peregrinos.
En sus vídeos graba a todo tipo de personas que pasan con instrumentos desde trombones hasta acordeones, gritando y cantando. También se ha encontrado excrementos de caballo delante de su casa.
Además, explica que este año "la Plaza del Obradoiro se ha convertido en una zona de camping" donde hay gente que "ha sacado un camping gas y se ha hecho unos callos, literalmente", algo que, según él, si se hace en la Fontana di Trevi, "acabas en la cárcel".
¿Negocio o incordio?
Los hosteleros, sin embargo, consideran que "el turismo lo es todo en Santiago de Compostela" y que la ciudad "nació por el peregrinaje", tal y como afirma Esteban Iglesias, presidente de la Unión Hotelera de Compostela, que explica que este sector representa el 20% del PIB.
Montse, presidenta de la Asociación Vecinal Axuntanza, no pone en duda que el turismo genere beneficios, lo que sí se cuestiona es si eso repercute realmente en la ciudad. "Esto es un gran negocio, pero es un gran negocio para una muy pequeña parte de la población", añade otro vecino.
La catedral es otro punto de negocio, ya que señala que no se cobra por entrar, al ser un templo de peregrinaje, pero sí tiene coste las visitas a los tejados o los museos, además de las limosnas. "Parece que no le interesa que se controle el número de personas que entran", apunta el vecino.
Miguel López, de la Unión de Consumidores de Galicia, asegura que Santiago "tiene capacidad para absorber todavía muchos más turistas", mientras que Iglesias indica que la ocupación en la ciudad "no es alta".