Una larga tradición
Una treintena de pilotos luchará por conquistar el aire en la regata de globos de Haro (La Rioja): destreza y precisión en una competición singular
Los detalles Los participantes deben superar varias pruebas en las que demostrar su pericia. Una de las favoritas es la diana, que consiste en lanzar un pequeño saco desde el aire hacia unas cruces marcadas en el suelo.

Resumen IA supervisado
En La Rioja, una regata internacional de globos aerostáticos llena el cielo de Haro, reuniendo a 13 pilotos de Francia y Portugal junto a 15 de España. Esta competición, que se extiende hasta el 23 de agosto, se centra en la habilidad de leer el viento y la paciencia en el manejo de los globos. Las condiciones suaves de los vientos en la Rioja Alta son ideales para este evento, que incluye pruebas como la diana, donde los pilotos lanzan sacos hacia cruces en el suelo. Desde hace 25 años, los globos sobrevuelan Haro, ofreciendo vistas de viñedos y campos cosechados.
* Resumen supervisado por periodistas.
En La Rioja estos días se compite mirando hacia arriba. Y aquí no gana el que va más rápido, la clave está en saber leer el viento y calcular cada movimiento. Una treintena de globos llenan el cielo de Haro en una regata internacional que reúne a pilotos de España, Francia y Portugal.
Hasta el próximo domingo, 23 de agosto, 13 pilotos de Francia y Portugal, junto a otros 15 de España, competirán desde el cielo para demostrar su pericia en esta prueba deportiva, que elige esta zona de la Rioja Alta por las buenas condiciones de sus vientos.
El entorno de la localidad se vuelve mágico con tantos aerostatos suspendidos en el aire. Los vuelos se hacen a primera hora, cuando las condiciones son más tranquilas.
"Como los vientos normalmente son muy suaves, son muy propicios para los globos aerostáticos", cuenta un participante a laSexta. Pero apunta que para llegar hasta aquí se necesita "un poquito de todo, pero lo que más, paciencia". "Con el globo hay que tener mucha paciencia", subraya.
Prueba de la diana
La competición cuenta con distintas pruebas y una de las que más gusta a los pilotos es la diana, que pone a prueba la puntería de los participantes. Consiste en lanzar un pequeño saco desde el aire hacia unas cruces marcadas en el suelo e intentar que quede lo más centrado posible.
Desde el aire, los pilotos pueden disfrutar de un paisaje espectacular, plagado de campos de cereal ya cosechados y grandes extensiones de viñedo, cuajado de racimos de uvas expectantes de que se inicie la vendimia en esta zona.
Entre corrientes de aire, maniobras y esa dosis larga de paciencia, los globos sobrevuelan Haro como lo llevan haciendo desde hace 25 años.