Ha nacido el primer bebé en el Hospital de Verín después de que la semana pasada la Xunta cerrara su paritorio. Una decisión que provocó manifestaciones masivas y por la que sanitarios y pacientes siguen de encierro en el Hospital desde el día 1.

El padre del recién nacido ha contado a laSexta que su mujer sufrió molestias a medianoche. Se desplazaron al Hospital de Verín y el ginecólogo vio que dilataba demasiado rápido como para emprender un viaje hacia Ourense, a 72 kilómetros de allí, tal y como marca el nuevo protocolo.

"Había un riesgo bastante importante de que pudiera haber un parto en el camino", cuenta Javier Castrillo, jefe de Ginecología. Este ginecólogo asegura que tuvo que pedir permiso en un juzgado de guardia para que pudiera dar a luz allí.

La Xunta, no obstante, matiza. "No existe en ningún momento negativa por parte de pediatría a trasladar a hospital de Verín y por tanto, dicho traslado no tiene relación con una supuesta intervención judicial".

Tras el parto se trasladó hasta allí a una pediatra para atender al neonato. Esta profesional decidió llevar al bebé a Ourense, nada más nacer, para que lo atendieran. A la madre la trasladaron dos horas después y su marido se queja de que no pudieron ver a su hijo hasta las 11 de la mañana.

Feijoo ha subrayado que confía en los criterios sanitarios por los que se cerró este servicio, aunque no descarta restaurarlo. "Si los propios médicos, ginecólogos, pediatras y obstetras nos dicen que se puede volver a prestar ese servicio en el hospital de Verín, se prestará.

De momento, el ginecológo que atendió el parto se ha convertido en un héroe para todos los manifestantes.