investigación abierta
Los Mossos detienen a Jonathan Andic, el hijo del dueño de Mango, por la muerte de su padre, Isak Andic
El contexto Isak Andic, fundador de la marca de moda y el hombre más rico de Cataluña, falleció el 14 de diciembre de 2024 a los 71 años al precipitarse por un barranco en el macizo de Montserrat (Barcelona).

Resumen IA supervisado
Los Mossos d'Esquadra han detenido a Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, quien falleció en diciembre de 2024 tras caer por un barranco en Montserrat. Aunque Jonathan siempre ha negado su implicación, el caso, inicialmente archivado en enero de 2025, fue reabierto en marzo del mismo año tras nuevas diligencias que mantenían la hipótesis de un accidente. Sin embargo, en octubre de 2025, la investigación tomó un nuevo rumbo al considerar la posibilidad de un homicidio. Este martes, 19 de mayo de 2026, Jonathan Andic ha sido detenido y será interrogado en Martorell.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los Mossos d'Esquadra han detenido a Jonathan Andic, primer hijo del fundador de Mango, Isak Andic, que murió el pasado 14 de diciembre de 2024 a los 71 años al precipitarse por un barranco en el macizo de Montserrat (Barcelona). El empresario catalán, que era el hombre más rico de Cataluña, era un apasionado del senderismo.
Jonathan Andik siempre ha negado cualquier responsabilidad en la muerte de su padre, quien asegura fue accidental cuando ambos paseaban por la montaña. Según adelanta 'La Vanguardia', está siendo trasladado a los juzgados de Martorell, donde se le tomará declaración. En concreto, la policía catalana tiene previsto que comparezca en las próximas horas ante la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell.
Un portavoz autorizado de la familia ha recalcado que la colaboración de Jonathan Andic con las autoridades en la investigación por la muerte de su padre "ha sido y será máxima". El portavoz ha apuntado que Andic "está declarando" en el marco de la investigación abierta, pero precisa que no tienen más información sobre las diligencias dado que permanecen bajo secreto de sumario.
En un principio, en enero de 2025, el caso se archivó, pero tres meses después, en marzo del mismo año, tras una serie de diligencias, la magistrada acordó decretar la reapertura del caso, aunque mantenía la hipótesis inicial de la muerte accidental.
A continuación, en el mes de mayo, y después de ir en varias ocasiones al lugar donde Isak Andic falleció, los Mossos d'Esquadra prepararon un atestado ampliatorio sobre el accidente del empresario, que acabó con su muerte. El caso se mantenía en el más absoluto de los secretos.
Díez meses después del suceso, el caso empezó a ser investigado como un posible homicidio. En octubre de 2025, la Policía investigaba entonces una nueva posibilidad en torno a la muerte de Isak Andic y contemplaba la opción del homicidio y no del accidente. Desde entonces, el caso se mantenía abierto y bajo secreto.
La investigación del caso
Tras la reapertura de la causa, los Mossos d'Esquadra dieron un nuevo impulso y centraron sus pesquisas en Jonathan Andic, al que el pasado mes de septiembre requirieron el teléfono móvil para analizarlo.
Desde entonces, la policía catalana ha estado analizando el registro de llamadas telefónicas y los mensajes del móvil de Andic y ha estado trabajando para recuperar algunos que habían sido borrados meses antes, en busca de indicios que arrojen luz sobre las circunstancias de la muerte del fundador de Mango.
Los Mossos basan sus sospechas en ciertas incongruencias que apreciaron en las dos declaraciones que prestó Jonathan Andic tras la muerte de su padre -por ejemplo sobre el lugar donde estaba cuando se precipitó, dónde aparcó o si tomó fotos en la excursión- y en las circunstancias de la caída del fundador de Mango, en un camino donde creen difícil que un cuerpo pueda despeñarse sin que se ejerza cierta fuerza sobre él.
También indagan si Jonathan Andic tenía mala relación con su padre, una hipótesis que han negado de forma casi unánime los allegados del fundador de Mango que han sido interrogados por los Mossos como testigos, entre los que se cuentan desde sus dos hijas, Judith y Sarah, o su tío, hasta directivos y trabajadores de Mango, según fuentes cercanas al caso.