El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, ha asegurado que los mossos que agredieron a Wubi no están identificados, pero que cuando se sepa la autoría de los hechos no habrá "ni un poco de complicidad". Unas palabras que contrastan con lo afirmado por SOS Racismo, que sostiene que los autores están identificados desde el primer momento.

Buch ha afirmado que la agresión que sufrió el joven negro el año pasado en una localidad barcelonesa le "repugnan" y por eso en caso de identificarles serán expulsados del cuerpo: "Exigiré la expulsión inmediata".

Sin embargo, portavoces de otros grupos y de SOS Racismo han recordado que seis agentes fueron cambiados de destino tras las agresiones y vejaciones que Wubi denunciaba en un vídeo que compartió mediante la plataforma antirracista.

Desde la organización insisten en que no es suficiente con haberlos movido de departamento, mientras que el conseller ha señalado que no se puede expulsar a los mossos del cuerpo sin que antes el juez los identifique.

Además, el conseller sostiene que los audios que el propio Wubi grabó en el momento de la presunta agresión no fueron aportados por la familia del joven en el momento de la denuncia, sino que los ha sacado a la luz esta semana SOS Racismo y que cuatro horas después de hacerse públicos tomaron medidas.

Sollozos, gritos y golpes

En el audio se puede oír cómo los propios agentes implicados alardean de ser racistas. Éste comienza con el joven sofocado pidiendo que por favor no le hagan daño. Asimismo, dos policías le persiguen pidiéndole la documentación, incluso uno de ellos afirma haber "fallado" en su disparo: "He fallado, eh. Si no, te reviento". "Te he disparado, ¿eh?", afirma.

Posteriormente se puede oír al joven quejarse, e incluso gritar: "¡Me estáis haciendo daño. Me estáis ahogando. No he hecho nada!". Ante sus súplicas, los agentes solo insisten en que se siente en el suelo y se "calle la boca".

"No me tratéis así, que no he hecho nada", repite Wubi una y otra vez mientras uno de los policías le insiste en que "como siga así" le arranca la cabeza. Entre ello se pueden oír gritos desgarradores y múltiples golpes. Incluso, antes de finalizar se puede oír al menos a tres agentes alardear de su propio racismo.