A VUELTAS CON LA MIGRACIÓN

El fútbol como algo más que un juego o cómo las selecciones reflejan la realidad demográfica de un país

Los detalles Una conclusión que deriva con simplemente comparar los jugadores que ganaron el Mundial de Sudáfrica y los que pueden ganar el que ahora se disputa en Estados Unidos (EEUU).

El fútbol como algo más que un juego o cómo las selecciones reflejan la realidad demográfica de un país

Las afirmaciones racistas del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy sobre la selección francesa han provocado críticas tanto desde Francia como desde España. El 'popular' ha restado importancia a la polémica, pero lo cierto es que las selecciones de fútbol alrededor del mundo reflejan la realidad de esos países. Por ejemplo, la de España.

En concreto, los equipos nacionales se presentan como una muestra que explica los cambios demográficos. Es tan sencillo como comparar la selección española actual con opciones de ganar el Mundial con la que ganó el de Sudáfrica. Mientras que en la segunda mencionada no los hay, en la actual sí que hay futbolistas hijos de la inmigración.

De esta manera, se refleja la mezcla y los distintos orígenes de los españoles. Ahora bien, no tanto como otras selecciones, porque otros países comenzaron a recibir antes inmigración y eso ha tenido un reflejo anterior al de España y en mayor número.

En el caso de la selección francesa, hay 26 jugadores, dos de los cuales cuentan con padres migrantes, suponiendo un 7% del total, frente al 14% de proporción que hay en la española de Luis de la Fuente.

La primera oleada de la inmigración en España, por establecer una fecha, es entre finales de los años 90 y principios de los 2000, hasta la crisis económica. Entonces, llegaban principalmente rumanos de Europa del Este, ecuatorianos de América y marroquíes del norte de África. Ahora, sus hijos tienen ya casi 30 años los mayores y casi 20 los menores.

En el caso de la selección marroquí, hasta seis de sus jugadores han nacido en España. Una muestra de la migración que también se observa en el equipo de Ecuador o Argentina, en los que hay más futbolistas de origen español.

De esta manera, todo apunta a que la selección con la que juegue España el Mundial de 2030 contará con los hijos de los que llegaron en la segunda gran oleada migratoria reciente, tras la crisis económica. Por eso, debería haber hijos de colombianos, de centroamericanos, de africanos.

Eso es lo que dice la estadística, aunque si se echa un ojo al campo, de los 24 futbolistas de la selección sub-14, siete son de origen extranjero; mientras que de la sub-17, de los 21 convocados, unos diez son de padres extranjeros. En definitiva, el fútbol es más que un juego.

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