Cuida la calidad y sabor de tus comidas
Estos son 11 alimentos que no se deben congelar nunca (y cuatro trucos para congelar bien)
Seguro que sabes que no hay que congelar las patatas pero ¿qué más queda fatal cuando lo descongelas? Descubre qué alimentos no debes congelar para mantener la calidad y sabor óptimo de tus comidas.

Sobras de comida, filetes en oferta, caldos, fresas que se van a estropear. Congelar es una salida ideal para muchos de los alimentos que tenemos en casa. Meterlos en el congelador es una forma fácil de alargar la vida de los alimentos, pero a veces nos olvidamos de que no todo se puede (o se debe) congelar.
La calidad de algunos productos puede verse muy perjudicada si los congelamos. Y es que, con el proceso de congelación, el agua se expande y, a nivel celular, eso provoca la rotura de las paredes celulares y el consiguiente cambio de textura. Por esta razón, los alimentos descongelados pueden parecer pastosos.
Además, si el proceso de congelado y la preparación del alimento no es la correcta, se pueden producir quemaduras (por haber estado expuestos al oxígeno) en la superficie de la comida y una vez descongelada no será nada apetecible. También es importante tener el congelador y la nevera a una temperatura correcta.
Los alimentos también pueden desarrollar un sabor desagradable debido a la absorción de otros olores del congelador. Pero incluso bien envueltos, hay alimentos problemáticos a la hora de congelar y descongelar.
Alimentos que no se deben congelar
Es probable que ya sepas que las patatas quedan bastante horribles cuando las descongelas, pero hay mucho más. Compartimos una lista de alimentos elaborada por el El Centro Nacional para la Conservación Casera de Alimentos (EEUU) que es mejor no congelar.
1. Verduras de hoja verde y hierbas: por ejemplo, el apio, berro, pepinos, endivias, repollo lechuga, perejil y rábanos. Cuando se usan en ensaladas crudas, tienden a volverse blandos, empapados en agua y rápidamente desarrollan un color, aroma y sabor oxidados tras la descongelación. En el caso de las judías verdes, en este artículo te mostramos unos trucos para guardar judías en el congelador y obtener un resultado óptimo. Por otro lado, como no se puede congelar, mira este otro texto si necesitas maneras de conservar mejor la lechuga.
2. Patatas cocidas o hervidas: se vuelven blandas, desmenuzables, quedan empapadas en agua y harinosas después de la congelación.
3. Macarrones, espaguetis o arroz cocidos: pueden volverse blandos y tener un sabor a recalentado tras descongelar.
4. Claras de huevo cocidas: se vuelven blandas, duras, gomosas y esponjosas cuando se usan en ensaladas, alimentos cremosos, sándwiches, salsas o postres.
5. Rellenos de crema o custard: en tartas y productos horneados, pueden separarse, volverse acuosos y grumosos.
6. Salsas de leche: pueden cuajarse o separarse.
7. Coberturas de queso: pueden quedar empapadas.
8. Alimentos fritos: excepto las papas fritas y los aros de cebolla, pierden su crujiente y se vuelven blandos.
9. Gelatina: la gelatina puede perder su consistencia y volverse blanda o incluso líquida después de la congelación.
10. Productos lácteos: algunos como el yogur y la nata, pueden separarse o volverse granulados después de la congelación.
11. Postres con merengue o coberturas de huevo: pueden volverse esponjosos y duros después de la congelación.
¿Cómo congelar bien los alimentos?
Bien acaba lo que bien empieza. Para evitar disgustos al descongelar la comida, es esencial seguir algunas pautas al congelar los alimentos. Aquí te dejamos algunos consejos para congelar de forma correcta y segura:
1. Almacena los alimentos de manera apropiada: utiliza recipientes herméticos, bolsas de congelador o envolturas aptas para congelador. Haz lo posible por reducir el uso de plásticos (por el medio ambiente). La idea es proteger tus alimentos del aire del congelador y evitar quemaduras por congelación.
2. Congela los alimentos en porciones pequeñas: esto facilitará el proceso de descongelación. Recuerda que una vez descongelada la comida, no puedes volver a congelarla a menos que la cocines antes.
3. Etiqueta lo que congelas: esto te ayudará a seguir la regla de "primero en entrar, primero en salir" y evitará que guardes alimentos en el congelador más tiempo del recomendado.
4. Descongela de forma segura: nunca descongeles a temperatura ambiente, ya que puede permitir el crecimiento de bacterias.