Amy Cooper, la mujer que llamó a la Policía asegurando falsamente que estaba siendo amenazada por un hombre negro, ha sido despedida de su trabajo y ha tenido que entregar a su perro a la asociación que facilitó su adopción.

La joven recibió una lluvia de críticas después de hacerse públicas en redes sociales unas imágenes en las que se le veía llamar a las autoridades pidiendo ayuda a gritos ante las supuestas amenazas de un ciudadano afroamericano, que, como muestra el vídeo, únicamente le había pedido que le pusiese la correa a su perro en Central Park, como obligan las normas de esa zona.

Además de haber sido despedida de su puesto en una importante financiera, Cooper también ha sido acusada de crueldad animal, ya que en el vídeo se aprecia cómo durante el altercado sujeta por el cuello a su perro durante más de un minuto. La asociación 'Abandoned Angels Cocker Spaniel Rescue' ha confirmado que el animal ya está en sus manos después de que la mujer lo entregara voluntariamente. "El perro está ahora bajo nuestro cuidado y está sano y salvo", afirmaron en su red social.

 

Por su parte, el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, ha señalado que "el vídeo publicado es claro y puro racismo". "Ella llamó a la Policía porque él era un hombre negro. Incluso cuando ella no estaba cumpliendo las normas. Ella decidió que él era el criminal y nosotros sabemos por qué: este tipo de odio no tiene cabida en nuestra ciudad", explicó el alcalde a través de Twitter.