Testigo en el juicio

La cuidadora de la 'tía Isabel' dice que estaba "abandonada" por la exmujer de Luis Lorenzo y que "tenía moratones": "Una vez fue a hacer sus necesidades al garaje"

El contexto Isabel Suárez murió en 2021 a los 85 años en la casa de su sobrina Arancha Suárez y su ahora exmarido Luis Lorenzo, acusados de maltrato. Demesia trabajó como cuidadora y afirma que la situación en la casa "no era normal".

Luis Lorenzo en la Audiencia NacionalLuis Lorenzo en la Audiencia NacionalEuropa Press
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La cuidadora de Isabel Suárez durante 22 días ha declarado este lunes a laSexta que su situación "no era normal". Demesia trabajó para Luis Lorenzo y su ahora exmujer, Arancha Suárez, sobrina de Isabel, poco más de dos semanas. En esos pocos días en la casa percibió que había cosas fuera de lo normal.

Este lunes ha comenzado el juicio contra Luis Lorenzo y Arancha Suárez, acusados de presunta detención ilegal, delito contra la integridad moral, estafa agravada y administración desleal sobre Isabel Suárez, conocida como 'la tía Isabel'.

La mujer, de 85 años, falleció en julio de 2021, tras empeorar su estado de salud. No obstante, Demesia ha explicado a laSexta que cuando fue su cuidadora, parecía estar bien. "Iba sola al baño y comía bien. La sobrina me dijo que no estaba bien de la cabeza, pero me sorprendió porque Isabel un día me dijo que ella estaba bien y hablaba muy bien", ha contado.

Según la cuidadora, enviada por Ser Hogar System y testigo en el juicio, Isabel le dijo que Arancha Suárez "le había mentido para llevarla a la casa" y que había llegado "con la ropa puesta". Algo que encaja con el hecho de que la mujer casi no tuviese ropa. "Tenía un par de mudas, ellos le compraron braguitas", ha espetado.

Demesia ha apuntado que Isabel no llegó a decir que estaba secuestrada, pero que sí insistía en que la habían llevado con mentiras. Además, le pidió su móvil para intentar llamar a sus hermanos, que estaban en Asturias. En este sentido, Arancha se molestó con ella por haberle dejado el teléfono y le dijo que ellos eran sus únicos familiares.

Además, ha afirmado que "Isabel tenía moretones" y que Arancha le comentó que era porque se había caído.

No podían salir a la calle

Demesia ha relatado que llegaba a la casa a las 9:00 horas y trabajaba hasta las 14:00 o 15:00 horas. "La prioridad al principio era la tía", ha comentado. Cuando se despertaba, le daba a Isabel el desayuno, leche con galletas, y no tenía ninguna medicación para darle.

Después la bañaba y de la comida ya se encargaba la sobrina de Isabel. Sin embargo, ha contado que le extrañaba no ver medicamentos y el hecho de que la nevera estuviese siempre vacía. Mientras ella hacía otras tareas, Isabel estaba acostada y, según ha relatado, "no nos permitía bajar a la calle".

"Una vez bajó a hacer sus necesidades al garaje, al aseo comunitario de la urbanización. Tenía que ir ahí porque su sobrina no le dejaba usar el baño de arriba. Se lo comenté a Arancha y me dijo que fue al principio, pero que luego una vez que estaba la cuidadora ya sí podía usarlo", ha agregado.

La cuidadora ha calificado la situación de Isabel como que estaba "abandonada". Ella finalmente dejó el trabajo porque le encargaban hacer muchas tareas que no tenían que ver con el cuidado de la anciana como limpiar o cuidar de los niños. Además, ha expuesto que Arancha se enfadó y que no llegó a pagarle por sus días de trabajo.

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