Por nuestra salud
Comprar a primera o última hora o utilizar neveras: consejos para proteger los alimentos del calor extremo
¿Por qué es importante? Ante estas altas temperaturas, buscamos en el supermercado aquello que nos refresque. Sin embargo, es importante no romper la cadena de frío, ya que de hacerlo, puede provocar que algunas compras se estropeen, poniendo en riesgo nuestra salud.

Resumen IA supervisado
La dietista-nutricionista Belén Constenla aconseja comprar productos frescos como tomates, cerezas, sandías o melones a primera hora de la mañana o a última de la tarde para mantener la cadena de frío. Recomienda utilizar neveras con acumuladores de hielo o bolsas isotérmicas para conservar la frescura de los alimentos. Al preparar comidas para la playa o la piscina, advierte sobre el riesgo de que platos como la ensaladilla rusa o ensaladas listas para consumir se estropeen con el calor. Además, sugiere refrigerar tomates maduros y almacenar sandías o melones enteros en la despensa.
* Resumen supervisado por periodistas.
Son días de ir a hacer la compra y que no falten productos frescos y fruta, como el tomate, las cerezas, la sandía o el melón. Sin embargo, hay que tener cuidado con el momento en el que hacemos la compra y con el tiempo que tardamos en llegar a casa "para que no se rompa la cadena de frío", tal y como señala la dietista-nutricionista Belén Constenla.
En este sentido, Constenla subraya que "los momentos idóneos para ir a hacer la compra serían a primera hora de la mañana o a última de la tarde". "Y si son productos frescos, es fundamental utilizar neveras con acumuladores de hielo o bolsas isotérmicas, que hay en cualquier supermercado", añade.
Para la playa y la piscina buscamos lo más rápido, pero ojo con esas cosas tan ligeras que nos da por comprar, como la ensaladilla rusa, porque con este calor es fácil que pueda estropearse, y lo mismo ocurre con las ensaladas que están listas para consumir.
Además, la dietista-nutricionista recomienda que "si compras un montón de tomates y hay alguno que ya está un poco maduro y no lo vas a consumir, tiene que ir a la nevera", mientras que "una sandía o un melón que esté entero puede ir a despensa".