Hace años que Maira, a pesar de haber conseguido una vagina artificial, había tirado la toalla. Tenía claro que no podía tener hijos. Sin embargo, la ciencia les trajo la esperanza a ella y a su pareja.

En 2014 encontraron que en Suecia había nacido el primer bebé por trasplante de útero. Entonces acudió al clinic de Barcelona, donde ya habían realizado un primer trasplante de útero con éxito, acompañada de la mejor de las donantes: su madre. Marilene González confiesa a las cámaras de laSexta que siempre que veía a su otra hija con su hijo, pensaba en Maira y en que nunca iba a poder ser madre.

La piel le pudo a Marilene y nunca tuvo miedo. Fue la primera en entrar al quirófano. Mientras, su hija esperaba el turno en la habitación mensajeándose con los doctores. Cuando le dijeron que habían extraído el útero, su corazón empezó a latir con fuerza de la ilusión, confiesa la protagonista.

Se trata de una operación muy compleja, pues son venas extremadamente sensibles, explica Francisco Carmona, jefe de servicio de Ginecología del Hospital Clínic. Salió perfecta y Maira tuvo su regla por primera vez. Su madre pide a Dios que bendiga las manos de esos médicos.

En pocos meses Maira podrá recibir un embrión para intentar ser madre. Un sueño que comparte con Marilene que espera convertirse en la abuela más feliz.