Buscan un nuevo hogar
Una casa para Antonio: el drama de una familia en Málaga que debe abandonar su vivienda con su hijo ciego y con autismo
Los detalles El 8 de noviembre han de abandonar el piso y buscan una alternativa que les permita mantener las rutinas del menor, además de su escolarización y el tratamiento que necesita y recibe.

Resumen IA supervisado
El drama de la vivienda se refleja en historias como la de Rocío y su familia en Málaga, quienes deben abandonar su hogar de alquiler. Su hijo de seis años, Antonio, nació sin globos oculares y tiene autismo, lo que hace crucial mantener sus rutinas, escolarización y tratamientos. Ambos padres trabajan en hostelería y buscan desesperadamente una nueva vivienda antes del 8 de noviembre. El desafío es encontrar un hogar que no altere el entorno de Antonio, ya que cualquier cambio le provoca crisis. La propietaria necesita la vivienda para un familiar, lo que obliga a la familia a mudarse.
* Resumen supervisado por periodistas.
El drama de la vivienda tiene rostro. Tiene nombres y apellidos. Tiene siempre una historia detrás. Una como la de Rocío y su familia. Como la de unas personas que han de abandonar su vivienda de alquiler en Málaga junto a Antonio, su hijo de seis años que nació sin globo oculares y que además tiene autismo.
Ahora, han de encontrar un nuevo hogar. Uno que les permita mantener las rutinas del menor, su escolarización y los tratamientos que necesita y que está recibiendo.
Tanto Rocío como su marido trabajan en la hostelería mientras buscan a contrarreloj una solución habitacional. Porque el 8 de noviembre deben abandonar el piso. Porque, en su caso, el reto es especialmente complicado. No solo es encontrar una vivienda, sino hallar una que evite un cambio brusco en el entorno del menor.
"Ni queremos que nos regalen nada ni que nos den una casa gratis. Solo poder entrar con tranquilidad para darle bienestar y que se adapte a una vivienda", cuenta Rocío.
Han lamentado que el menor, que sabe moverse en esa casa, pueda no adaptarse bien a las nuevas rutinas al tener que cambiarlas.
"Costó mucho que pudiera caminar aquí. Cuando se le cambia algo en su alrededor le da crisis y se pone nervioso", dice Rocío, que además afirma que "no hubo manera" para que pudieran quedarse en el piso en el que están: "No me importaba que me subiera el alquiler, pero que no me echasen de aquí que mi hijo sabe todo esto".
El motivo por el que tienen que abandonar la vivienda, como cuenta Rocío, es que la propietaria lo necesita "para un familiar".