Las víctimas no olvidan
"Lo recuerdo y tengo pesadillas": se cumplen dos años de la DANA de Valencia que dejó 233 muertos
¿Por qué es importante? Los familiares de los fallecidos siguen recordando todo lo que pasó como si fuera ayer. "Javi, Javi. No contestaba. Ahí supe que mi hijo de tres años había muerto", cuenta una madre.

Resumen IA supervisado
Han pasado dos años desde la devastadora DANA de Valencia en 2024, que dejó 233 muertos. En 2026, los familiares de las víctimas aún sufren mientras la Justicia avanza lentamente. Dolores perdió a su familia y mascotas en Chiva, recordando el horror de verlos arrastrados por la riada. En Catarroja, Rosa lamenta no haber podido despedirse adecuadamente de su padre, arrastrado por el agua. Ana María, en Sot de Chera, perdió a su marido e hijo pequeño, sin haber recibido alertas a tiempo. Estos testimonios reflejan el dolor persistente y la vida irreparablemente cambiada de los afectados.
* Resumen supervisado por periodistas.
Dos años han pasado desde la DANA de Valencia. Desde esa semana en 2024 en la que las lluvias torrenciales que cayeron en la provincia dejaron 233 muertos. Ahora, en 2026, los familiares de los fallecidos en las riadas siguen recordando todo como si fuera ayer. Siguen manteniendo un sufrimiento que no se va mientras ven como la Justicia no avanza a la velocidad que exige su dolor.
"Me quede en la ventana durante muchas horas. No podía bajar hasta que no se fuera el agua", cuenta Dolores. Su marido, sus dos hijos y sus tres perros fueron arrastrados por la riada que baja por las calles de Chiva.
Todo, "en un instante": "Uno detrás del otro, fue una cosa horrorosa. Y los tres perros también se fueron".
A las 18:00 ya habían fallecido, más de dos horas antes de que sonaran las alarmas. "Lo recuerdo y tengo pesadillas. Me acuesto pensando en ellos, en lo que pasó esa tarde".
En Catarroja, Rosa perdió a su padre de la misma manera. "El agua arrasó con todo. Le arrastró vivo", cuenta de un día en el que se despidió de su padre como cualquier otro día. Ahora se pregunta si podría haber hecho algo más.
"Aquí no se recibió la alerta"
"Haberle dicho algo como 'papa, te quiero'. Pero era un día normal. Nadie podía saber que era el último día que iba a ver a mi padre", cuenta.
En Sot de Chera, Ana María perdió a su marido y a su hijo de tres años al inundarse toda su finca. "Javi, Javi. No contestaba. Ahí supe que mi hijo pequeño había muerto", cuenta.
Su marido no apareció hasta el 25 de noviembre, un mes después: "Si yo hubiera recibido una alerta habría salido de ahí. Aquí no se recibió la alerta de las 20:11".
Sus rostros son solo tres de los miles que tiene la DANA. Aunque pase el tiempo, su vida no volverá a ser la misma.