Tras dos años de pandemia, el feminismo retoma el 8M con relativa normalidad. Una jornada reivindicativa que se ve todavía necesaria y que seguirá siéndolo durante mucho tiempo a tenor de la lenta evolución que reflejan los datos. La sociedad española progresa hacia la igualdad y eso se ve en muchos ámbitos, pero todavía queda revertir diferencias entre mujeres y hombres.

Brecha salarial, cuidados familiares, carreras universitarias, cargos de responsabilidad... Entre los múltiples ejemplos, te dejamos a continuación cinco datos (o más) para entender por qué seguimos viviendo en una sociedad aún alejada de la igualdad entre mujeres y hombres.

Los cuidados siguen en manos de las mujeres

Las diferencias entre mujeres y hombres son demoledoras si consultamos los datos de excedencias y reducciones de jornada. De forma general, el 76% de las reducciones de jornada las piden las mujeres, lo que repercute directamente en sus sueldos (como indicamos en el bloque siguiente).

Son los motivos por los que se reduce la jornada lo que nos dice en manos de quién están los cuidados: las mujeres tienen el 95% de las reducciones de jornada para cuidado de hijos y el 84% para el cuidado de otros familiares. También son ellas las que asumen la aplastante mayoría de las excedencias: el 95% por cuidado de hijos y el 80% para familiares.

Brecha salarial: 5.000 euros anuales de diferencia entre hombres y mujeres

Y lo anterior tiene como resultado directo lo que sigue. Casi cualquier dato que consultemos sobre empleo nos va a reflejar la desigualdad existente entre mujeres y hombres. Pero uno de los más notables es el de la brecha salarial, la diferencia de ingresos entre mujeres y hombres en los mismos puestos.

Vemos que las mujeres salen perdiendo en el reparto salarial cuando comparamos los sueldos por edades, como refleja el siguiente gráfico. De base, las diferencias salariales son mínimas, pero según avanza la vida se van agudizando, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

De media, hay una diferencia de hasta 5.000 euros anuales si tomamos el salario más frecuente entre mujeres y hombres.

Y una diferencia similar se da si miramos el salario mediano, que es el que está justo en el medio si ordenamos todos los salarios; lo vemos en el siguiente gráfico.

Carreras de mujeres, carreras de hombres: solo el 21% elige ingenierías o arquitectura

El camino hacia la diferenciación empieza desde la educación, y ello se visibiliza en la elección de las carreras universitarias. Además, en este sentido no se ven avances en los últimos años. Solo el 27% del alumnado de ingenierías y Arquitectura fueron chicas en el curso 2019/2020, un 1,4 % menos que en el de 2010-2011. Al contrario pasa en las carreras del sector de la salud, copadas en un 70% por mujeres.

Esa disgregación se refleja también en el empleo, que recogemos también en la anterior gráfica. Hay sectores de ocupación que siguen empleando sobre todo a mujeres, como la limpieza (son el 98% del personal doméstico), mientras que en otros apenas hay presencia o hay mucha menos, como en el ejército (7%), los puestos cualificados de actividades del sector primario (19%), o los trabajos relacionados con la alta tecnología (27-31%).

El techo de cristal en las grandes empresas: más consejeras, pero pocas presidentas

Las grandes empresas españolas siguen a marchas muy forzadas los objetivos de paridad establecidos por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Siguiendo la estela de los objetivos europeos, este organismo fijó para 2020 un 30% de presencia femenina en los consejos de administración de las empresas cotizadas en bolsa, y un 40% para 2022. Son recomendaciones, no obligaciones, que solo las empresas del Ibex 35 cumplen en estos momentos: en 2021, las mujeres alcanzaron el 34% de los puestos en los consejos de administración de las 35 empresas más importantes de la bolsa española.

En cambio, las mujeres se topan con el techo de cristal a la hora de alcanzar puestos ejecutivos, en los que están mucho menos representadas: solo hay dos presidentas mujeres en todo el IBEX 35, Ana Botín (Santander) y la exministra de Vivienda Beatriz Corredor (Red Eléctrica), un 6% del total, que es incluso menos de las que hubo en años anteriores.

Pero lo peor es que, fuera de las 35 principales, que quizá sienten más la presión de dar una imagen igualitaria, el mercado español no parece apostar por la paridad y las mujeres ocupan solo el 26% de los consejos de administración del total de las empresas que cotizan en bolsa.

No cumplen, por tanto, el objetivo del 30% de la CNMV.

De entre las empresas cotizadas, solo tres alcanzan una paridad real del 50% o más en sus consejos, según el IX Informe de Mujeres en el Ibex, elaborado por la escuela de negocios IESE y la consultora de comunicación Atrevia.

Asesinatos, la consecuencia más atroz: el machismo se llevó 44 vidas en 2021

El resultado más extremo y atroz del machismo en el que vivimos es el de la violencia de género. En lo que llevamos de año ya se han producido seis asesinatos machistas (los dos últimos, hace tan solo unos días) y en 2021 la violencia de género acabó con la vida de 44 mujeres. Como única nota positiva, y como prueba de que la lucha contra esta lacra está sirviendo de algo, las muertes por violencia de género han ido cayendo en los últimos años, como vemos en el siguiente gráfico: en el quinquenio 2017-2021 hubo 91 asesinatos menos que entre 2003 y 2007.

Por edades, el tramo de edad que más sufre la consecuencia más grave de la violencia de género es el de 31 a 50 años, seguido del de 51 a 70.