A tan solo una semana del debate de investidura, Pedro Sánchez da por rotas las negociaciones con Podemos por la consulta que Pablo Iglesias quiere hacer a sus militantes, que califica de "trucada" y centrará ahora sus esfuerzos en lograr la abstención del PP y Ciudadanos.

El presidente en funciones se ha mostrado muy duro con el líder de la formación morada. Que Iglesias haya tachado su última propuesta de "idiotez" ha sido la gota que ha colmado el vaso y que, según indican en Moncloa, ha dinamitado todos los puentes que había para llegar a un acuerdo.

Así las cosas, el PSOE reactivará esta semana los contactos con el resto de grupos parlamentarios y Sánchez se centrará en intentar conseguir la abstención de PP y Ciudadanos aunque, creen los socialistas, con pocas posibilidades de éxito.

Por su parte, en Podemos dicen estar "sorprendidos" por el tono de Pedro Sánchez, al que acusan de descalificarles. El secretario de acción política del partido, Pablo Echenique, insiste en que esas palabras demuestran que el PSOE "no ha querido nunca ponerse en serio a negociar un gobierno de coalición".

Sin embargo, asegura, no dan por rotas las negociaciones ni tampoco contemplan una repetición electoral.

Reacciones a la ruptura

Desde el PSOE, sin embargo, mantienen que la decisión de Sánchez es firme y ya hay voces que arropan su actitud, como la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. "Valoro que Pedro Sánchez no quiera ser presidente a cualquier precio", ha defendido.

El el PP, en cambio, mantiene que sus diputados no se van a abstener en la votación de investidura. "No vamos a permitir que Pedro Sánchez sea presidente ni por activa ni por pasiva", ha reiterado el secretario general de la formación, Teodoro García Egea.

En Ciudadanos, por su parte, califican de "preocupante" la actitud de Sánchez y critican el tira y afloja con Podemos. "Que se dejen de personalismos y peleas por las sillas y pongan encima de la mesa una propuesta", ha instado su secretario general, José Manuel Villegas.

También se ha sumado a las críticas el exjuez Baltasar Garzón, muy duro con la gestión el líder de Unidas Podemos. "Se evidencia que no tiene ningún interés si no es con sus condiciones", ha señalado, "las consultas en los partidos están muy bien pero no deben estar trucadas".

Las críticas han llegado también por parte del exsecretario general de Podemos en Madrid, Ramón Espinar, que ha considerado que a la formación "le falta un debate estratégico para decidir hacia dónde va".

"¿Para qué entras en el gobierno? ¿Qué es lo que quieres hacer en ese gobierno? Esa es la clave que no se ha debatido", ha añadido.