La ministra de Defensa, Margarita Robles, no oculta su enfado por los mensajes vertidos en el controvertido chat de militares retirados franquistas donde hablababan de fusilar a "26 millones de hijos de puta" y, cuando se le ha preguntado sobre si Vox podría estar detrás de ello, ha sido contundente: "No vamos a dejar que la ultraderecha se quede ni con España, ni con las Fuerzas Armadas".

"A mí no me corresponde decir quién está detrás del comportamiento de nadie. Cuando algún partido, en este caso político, dicen que son nuestra gente... A las Fuerzas Armadas, a España, a sus símbolos no los puede patrimonializar nadie. Son absolutamente de todos", ha aseverado en una entrevista en la CadenaSer.

Calvo pide al PP que condene el chat

Un asunto sobre el que se ha pronunciado la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, que ha pedido al PP que condene con rotundidad los mensajes de estos exmilitares: "Invito al PP a que se pronuncie contra algunas de las cosas que estamos viendo. Es verdad que de militares retirados hace muchos años, pero que son un grupo de fascistas franquistas. Que se pronuncie con rotundidad".

También José Luis Ábalos ha opinado en ese mismo sentido y ha dicho que "invocar el sentido de la patria sin la mitad de los ciudadanos es tremendo, una forma también de comprometer al rey", y se ha dirigido a la oposición: "No entiendo que la oposición no tenga opinión sobre el tema. Se está generando una opinión pública de frivolizar sobre esos temas. Quiero confiar en que tenemos unas fuerzas armadas profesionales".

Pablo Casado, el líder del PP, ha valorado estas informaciones y ha dicho que la función del rey es una "función de imparcialidad absoluta como jefe del Estado y como símbolo de la nación española". "Me parece absolutamente lamentable e intolerable" y espera en que se depuren reponsabilidades.

Desde Cantabria, el presidente Miguel Ángel Revilla insiste en que "son gente que no se dan cuentan que eso se acabó". "El rey tiene que estar muy incómodo. Yo si fuera el rey y recibo semejante misiva de apoyo me pongo a temblar. Estaría cogiendo el teléfono y llamando a cada uno para decirles que me olviden, que no me conocen", ha añadido Revilla visiblemente molesto. "Es una vergüenza, no mandan pero han estado mandando hasta hace poco", ha insistido el presidente autonómico.

Por su parte, la secretaria de Organización del PP, Ana Beltrán, ha asegurado en TVE que ellos quieren "resaltar la labor del Ejército": "Puedo estar de acuerdo o en desacuerdo (con el contenido del chat), pero lo importante es resaltar la labor del Ejército".

Sobre si el rey debería desmarcarse de la carta que le enviaron los militares en la que criticaban duramente al Ejecutivo, la 'número tres' popular ha asegurado: "Los que quieren que se desmarque son los que quieren acabar con la monarquía. El PP no va a caer en esa provocación".

Bildu ya ha pedido la comparecencia de Robles en el Congreso para que informe sobre este chat.

La Fiscalía pide que se identifique a los participantes

La Fiscalía ya ha pedido que se identifique si alguno de los participantes pudiera estar en activo, y si es así, cuál es su destino, algo que se le ha preguntado a la ministra en una entrevista posterior en Antena 3: "Rotundamente no. Estos señores no son militares, lo fueron. Se amparan en una cobardía evidente".

"Estoy muy orgullosa de las Fuerzas Armadas que han estado en residencias, con los fallecidos, con los más vulnerables. Lo demás son personas que no se merecían haber llevado el uniforme de militares", ha lamentado.

En otro acto, se le ha vuelto a preguntar por ello, ha insistido: "No tenemos conocimiento de que nadie en activo esté en el chat". Y ha anunciado que se estudiará si se les retira derechos a estos militares".

Sobre los chats donde se hablaba de fusilar a independentistas, se criticaba al Gobierno e incluso se hablaba de pronunciamientos militares, la titular de Defensa ha reconocido la "vergüenza" que le producen esos mensajes. "Son personas, que se apoyan en una condición que ya no tienen, que están atribuyéndose ser representantes de no sé muy bien qué con unos chats y unas cartas que nos avergüenzan a cualquier demócrata", ha asegurado.

"Desgraciadamente, en lugar de hablar de las Fuerzas Armadas modernas, preparadas, que hacen un gran servicio a nuestro país, estamos hablando de personas que se embozan en la condición que tuvieron en su día de militares, que están en situación de retiro, no son militares", ha criticado duramente Robles, mencionando que algunos de quienes hablan de fusilamientos o golpes de estado "abandonaron el Ejército hace 40 años, dejando su uniforme muy pronto para servir a su país e irse a las aerolíneas privada".

Las Fuerzas Armadas "no miran al pasado"

Robles se ha referido también a un comunicado del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Miguel Ángel Villarroya, en la que el general del aire asegura que "las opiniones de estas personas no pueden considerarse representativas del colectivo del que formaban parte con anterioridad sino que deben verse como opiniones de ciudadanos particulares". Tienen todo el derecho a expresarse, dice el JEMAD, "pero no arrogándose un derecho de representatividad que no poseen, que daña la imagen de las FAS y que sólo confunde a la opinión pública".

"Las Fuerzas Armadas de nuestros días no miran al pasado, nos encontramos en un constante proceso de adaptación de estructuras y capacidades al continuo cambio en el que los riesgos y amenazas se desarrollan en de forma global", reza la nota.

Críticas de los reservistas

Las críticas al chat también han venido por parte de una de las agrupaciones que representan a los reservistas, la Asociación de Militares y Reservistas de Especial Disponibilidad (AMRED45+), que ha tildado a los participantes de "trasnochados nostálgicos y antidemócratas" que "están mas cerca de lo que podamos pensar tanto de personal en activo a menores y adolescentes al que contaminar con su discurso de odio y amenazas continuadas, como a personal destinado en polvorines y armerías".

Es por ello que la asociación solicita que les sean retirados los privilegios de carrera militar, la entrada en residencias militares y la retirada de sus nombres de las órdenes de San Hermenegildo y San Fernando.