Los españoles del CNB y CSIC trabajan a contrarreloj para conseguir la vacuna que acabe con el coronavirus y que consistiría en eliminar los genes de virulencia del COVID-19, que son los que dañan el organismo.

Este mismo equipo fue el que ya encontró en su día el remedio del SARS, una enfermedad respiratoria viral causada por una especie de coronavirus que surgió en 2003.

Vicente Larraga, investigador del CIB, explica que "los virus tienen una proteína en la superficie que les permite anclarse, pero si uno bloquea estas proteínas, el virus no puede entrar".

Esta vacuna tardaría en llegar ya que los investigadores estiman que la fecha aproximada para tener en funcionamiento la cura sería a finales de año. Eso sí, aunque más tardía, la vacuna española podría ser más eficaz. "Hay gente, como el Ejército chino, que quiere ir muy deprisa porque quiere sacarlo antes y, eso, tiene sus riesgos", advierte Larraga.

Además, aunque China no revela sus métodos de investigación si se sabe que, al igual que los de Estados Unidos son diferentes. Así lo explica el investigador del CIB: "En el caso de los chinos no se sabe qué han hecho, mientras que en el caso de los americanos están usando bloqueantes de RNA mensajero".

Una carrera por conseguir la cura que, aunque avanza a gran velocidad, no tiene la meta cerca. "Están empezando con la fase 1", explica Larraga, quien destaca que "toda vacuna tiene fase 1, 2, 3a, 3b..." por lo que "queda camino por delante" todavía.

Por el momento, Larraga recomienda seguir haciendo lo mismo que hasta ahora ya que, de esta forma, explica, podríamos terminar antes con el coronavirus: "La vacuna estará a fin de año", explica, por lo que afirma que, si seguimos con las medidas establecidas ahora, habremos terminado con la epidemia con los métodos clásicos”.