En casa de David son cinco y entran unos 1.400 euros al mes, si cobrasen una renta básica, tienen claro lo que harían: "Respirar y comer". No dejarían de trabajar y tampoco lo haría esta frutera, María dice lo utilizaría para pagar facturas.

Son dos de las 4.000 familias del Besòs que optan a participar en el ensayo de renta básica que el Ayuntamiento pondrá en marcha en septiembre. "Si hay una persona sola puede ir entre 400 y 500 euros y si hay más personas pues se va ponderando, puede ir en torno a 1.000 o 1.500 una familia de cuatro miembros", señala Laia Ortiz, responsable de derechos sociales del Ayuntamiento de Barcelona.

Para optar, en la familia tiene que haber un adulto de entre 20 y 65 años, residir en Barcelona y recibir ayuda de los servicios sociales. Una innovación como las que ya están en marcha en Alaska y en ciudades como Utrecht, Helsinki y las canadienses Ontario y Dauphin.

En esta última, en los años 70, bajaron las visitas al médico, la violencia doméstica y el abandono escolar. Por contra, descendió la ocupación de madres de niños pequeños y adolescentes. Para ver los resultados de los ensayos en el resto de ciudades habrá que esperar, al menos, a 2018.