La Junta de Andalucía conocía desde hace tres semanas que en las residencias de la Costa del Sol (Málaga) había transmisión comunitaria activa, pero ocultó dicha información.

Según un informe del Servicio Andaluz de Salud, dependiente de la Consejería de Salud y Familias, "la incidencia acumulada era de 163,49 casos positivos por 100.000 habitantes, superando el indicador recomendado de 30 casos por 100.000 habitantes".

Este documento, en el que además se prohibía la visita de los familiares a estos centros de mayores, data del 24 de agosto, pero se ha conocido este miércoles, 9 de septiembre.

Al respecto, la Junta de Andalucía ha asegurado que no ocultó la información, sino que los contagios de COVID-19 detectados no estaban asociados a ningún brote.

Fue este martes cuando Elías Bendodo, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, indicó que se estudiarían nuevas restricciones en la provincia de Málaga tras detectar un aumento de los positivos.

Por su parte, Toni Valero, coordinador general de Izquierda Unida Andalucía, ha anunciado que su partido pedirá la dimisión de Bendodo por esta negligencia, así como explicaciones sobre lo ocurrido en el parlamento andaluz.