Juicio de la Kitchen
El inspector de la Gürtel confirma que la Kitchen no tenía "autorización judicial" y que le pidieron no mencionar a Rajoy y a Cospedal en sus informes
Los detalles El inspector Morocho ha confirmado que recibió en agosto de 2015 la confirmación de que había una "operación policial sin autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno". También ha relatado la presión de sus superiores para no incluir los nombres de Rajoy o Cospedal en sus informes.

Resumen IA supervisado
Manuel Morocho, inspector jefe de la UDEF, ha detallado las presiones recibidas durante la investigación del caso Gürtel y los papeles de Bárcenas, donde se le instó a no incluir el nombre de Mariano Rajoy. Asegura que sus superiores desestimaron la verosimilitud de los documentos de Bárcenas, calificándolos de "cosas de él". Morocho también relató que al mencionar a Ignacio López del Hierro, esposo de María Dolores de Cospedal, fue reprendido por sus superiores. Además, reveló la existencia de una operación policial no autorizada judicialmente sobre Luis Bárcenas y su entorno, destacando la falta de transparencia y la problemática en la investigación oficial.
* Resumen supervisado por periodistas.
El inspector jefe de la UDEF Manuel Morocho, que lideró la investigación del caso Gürtel, ha relatado las presiones de sus superiores cuando se le encargó a principios de 2013 un informe sobre los papeles de Bárcenas con la contabilidad B del PP y ha asegurado que se le instó a que no apareciera el nombre de Mariano Rajoy.
"Me dijeron que estos eran unos papeles que, a saber Bárcenas por qué los ha hecho, que era una ideación de Bárcenas, que no tenía ninguna verosimilitud, que a saber eso por qué él lo habrá escrito y que son, en cualquier caso, cosas de él, pero nunca de la formación política para la que trabajaba, y que la contabilidad es la que estaba reglada por el Tribunal de Cuentas y presentada entonces", ha expuesto Morocho acerca del inicio de las presiones que recibió de sus superiores en su declaración como testigo en eljuicio de Kitchen.
Al ser preguntado por la abogada del PSOE, Gloria Pascual, si recibió alguna instrucción a fin de que el nombre del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy no apareciese en su informe, el responsable de la UDEF ha respondido: "Es una persona singular que se individualizó expresamente que esa persona no saliera", y lo ha enlazado con una instrucción que entonces le dio al respecto el comisario general.
También ha recordado que cuando introdujo en un informe el nombre de Ignacio López del Hierro, entonces marido de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, al día siguiente le llamó el jefe de su unidad, Manuel Vázquez, y le dijo que había cometido un "grave error" al mencionarle, y le instó a subsanarlo, a lo que se negó porque no podía "omitir a nadie" y le llevó a hablarlo con el juez. La introducción del nombre generó "desasosiego en toda la escala de mandos" y a su jefe de sección, Miguel Ángel Cuevas, "se le escapó" decirle que López del Hierro era "amigo" del comisario José Manuel Villarejo, uno de los acusados en Kitchen.
Del mismo modo, ha asegurado, tampoco se le permitió reflejar el nombre de Cospedal, que aparecía como persona apoderada de una cuenta.
Ha destacado además que durante la investigación de los papeles de Bárcenas también "fue un problema" el empleo de términos como "contabilidad B o extracontable", y si bien utilizaron diferentes denominaciones, "metodológicamente responde a parámetros de caja extracontable", ha señalado.
Y es que, según ha explicado, a raíz de que el juez instructor de la causa de los papeles de Bárcenas, que era el mismo que el de Gürtel, encomendara a su grupo de investigación el análisis sobre la veracidad de esa documentación con la caja B del PP se produjo "una falla" en la evolución de la investigación. A raíz de ese análisis y de los sucesivos informes, ha dicho, "se generó toda una problemática derivada de la no conformidad con ese visado de los informes" por parte de la escala de mandos desde el jefe de sección, al jefe de Brigada, jefe de Unidad y comisario general.
El fiscal César Rivas le ha preguntado entonces por nombres y Morocho ha señalado que su responsable era el inspector jefe Miguel Ángel Cuevas. En blanqueo, ha proseguido, estaba Manuel Alba de Luna; el jefe de Brigada en aquel momento era el señor Gudiña, el jefe de Unidad era Manuel Vázquez y el comisario general, en una parte inicial fue el señor Ulla y luego el señor Rosada. Su grupo, ha indicado, tenía reuniones "en las que participaban todos" y él exponía lo que se hacía. "Se me preguntaba u daba el motivo por el que se ponía esto (...) y ellos me planteaban toda una serie de objeciones respecto al contenido, pues las objeciones iban ceñidas a la construcción de la prueba".
Las objeciones, según ha relatado, eran sobre si se trataba de una documentación extracontable con flujos de dinero o no, sobre quiénes aparecían de donantes y de receptores de fondos respecto a la concatenación de la contratación o con determinadas acaecimientos de procesos electorales. Según se avanzaba en la investigación, ha continuado, lo que se ponía en tela de juicio era "la correlación que hacíamos entre las salidas de fondos de caja B y los pagos de la reforma del edificio de la sede de la formación política"
La Kitchen, una operación sin "autorización judicial"
Manuel Morocho también ha declarado que en 2015, al recibir un correo interno con información del extesorero del PP, constató que existía "una operación policial sin contar con la autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno".
Este inspector ha relatado que en agosto de 2015 recibió una cesión de información de la Dirección Adjunta Operativa (DAO), donde aparecían "una serie de personas, teléfonos, personas relacionadas, vehículos, lugares, sociedades" relacionadas con Bárcenas. "Cuando yo lo abro lo que obtengo es la corroboración de que había una operación policial sin contar con la autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno", ha recalcado.
En otro punto, ha hablado de "investigación paralela" y ha señalado que aquella comunicación interna fue para él "la constatación de lo que ya suponía, en base a un conjunto de indicios, de la existencia de una operación de la policía sobre Bárcenas y contra el grupo" designado por auto judicial para investigar la pieza separada de los papeles del extesorero.
Este correo electrónico, que se generó a partir de un parte introducido en el sistema en mayo de 2013 por Andrés Gómez Gordo, uno de los acusados, se recibió en agosto de ese año, cuando se había dictado ya procedimiento abreviado sobre la pieza separada de los papeles de Bárcenas y con posterioridad a que se abriese juicio oral al extesorero por dicho procedimiento, ha explicado.
Como otros testigos, Morocho ha dicho que las investigaciones se deben introducir en el sistema interno de la Policía cuando comienzan -en este caso los seguimientos a la mujer de Bárcenas son de 2013 y el parte se introdujo en 2015-. Además, ha explicado que cuando hay conexidad entre dos investigaciones secretas hay una metodología "que no se ha cumplido".
También ha relatado Morocho que cuando recibió el correo ningún responsable policial le amplió la información y cuando le dijo a su jefe de sección "mira lo que he recibido" él no le dijo nada. "Se calló, se dio la vuelta y salió del despacho", ha agregado. Además, ante preguntas del fiscal ha explicado que la información recibida no era relevante porque las personas a las que aludía ya estaban siendo investigadas y figuraban en autos judiciales.
Sobre los seguimientos a Rosalía Iglesias, mujer de Bárcenas, ha dicho que en su investigación no consideró necesarias dichas vigilancias y ha recordado que la dirección de la investigación la tiene el magistrado instructor. Ha añadido que él tampoco lo propuso: "No he motivado al juez el hacerlo ni por escrito ni verbalmente".
Este inspector ha negado además tener conocimiento de la captación del chófer de Bárcenas -Sergio Ríos, uno de los acusados- como confidente. Morocho también se ha referido a otro de los acusados, el inspector Andrés Gómez Gordo, al señalar que cuando le nombraron jefe de la unidad de seguimientos de la UDEF trató de colocarle "una persona de confianza de su grupo", a lo que se negó, que criticó un informe de un funcionario de su grupo o que con él no quería relación. "No entraba en mi despacho, se quedaba con el jefe de sección que era amigo suyo", ha señalado.
En su declaración Morocho ha sido corregido en varias ocasiones por la presidenta del tribunal, la magistrada Teresa Palacios, que le ha llamado la atención en varias ocasiones por extenderse más allá de lo que le preguntan.
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