Crisis migratoria
Felipe VI advierte en Ceuta de que la soberanía española es "indiscutible" y pide "buena fe" a Marruecos: "Quienes entraron irregularmente deben regresar"
¿Qué ha dicho? El monarca ha recordado que la relación entre España y su país vecino tiene que estar basada "en la confianza y el respeto mutuos, y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y la seguridad regionales".

Resumen IA supervisado
Los reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, visitaron Ceuta por primera vez durante su reinado. En su discurso, el monarca destacó la soberanía e integridad territorial de España como "indiscutibles" y enfatizó la necesidad de unidad institucional y colaboración eficaz. Felipe VI subrayó que Ceuta y Melilla son partes irrenunciables de España y apeló a Marruecos a mantener una relación basada en confianza y respeto. Además, recordó a la Unión Europea que la frontera de Ceuta es también la de la UE. El rey también habló sobre la gestión de la migración irregular, defendiendo el retorno respetuoso de quienes entraron ilegalmente, garantizando dignidad y humanidad, y respetando las normas de convivencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, han acudido por primera vez en su reinado a Ceuta. Desde allí, el monarca ha dado un discurso en el que, además de tener unas bonitas palabras para el pueblo de la ciudad autónoma, también ha reivindicado la soberanía y la integridad territorial asegurando que son "indiscutibles".
El discurso de Felipe VI ha incluido mensajes para la política de nuestro país, a los que ha señalado que "es tiempo para la unidad institucional, para la colaboración eficaz y sincera, para aplicar soluciones prácticas y tangibles" dada la situación en Ceuta.
"Es tiempo de que las autoridades públicas, las instituciones locales y las del Estado, incluida la Corona como símbolo de su unidad y permanencia, y las fuerzas políticas estén sin fisuras, sin ambages ni medias tintas, a la altura de nuestra ciudadanía, a vuestra altura", ha comentado.
Además, el rey ha considerado "importante" recordar algo "aunque no haga falta": "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación".
Un discurso en el que también ha apelado directamente a Marruecos: "El Reino de España (y la UE misma) tiene la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación de vecindad con el Reino de Marruecos; de provecho y progreso para ambos lados de la frontera. Esa relación ha de estar basada y sostenida siempre en la confianza y el respeto mutuos, y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y la seguridad regionales".
"Esto es deseable y lo creo necesario. Hacerlo posible exige buena fe por ambas partes. España, por su lado, tiene el firme propósito de seguir haciendo cuanto esté en su mano para que así sea, pero siempre a partir de los principios que acabo de mencionar", ha añadido.
En su intervención, Felipe VI también ha lanzado un mensaje a la Unión Europea recordando que la ciudad autónoma también es Europa. "Por tanto, su frontera, como la de Melilla, lo es de la Unión. Cualquier amenaza que sufra, es una amenaza al conjunto de la UE", ha recalcado apuntando que es algo "compartido ampliamente por los países miembros".
"Ceuta es España e, insisto, es parte de la UE. Y, por eso, en esta ciudad autónoma deben prevalecer en todo momento y para todos los derechos y las libertades propios de un Estado de Derecho", ha proseguido.
Ha sido en ese momento cuando el monarca ha apuntado que "quienes entraron irregularmente en nuestro país deben, como regla de principio, regresar a su lugar de origen, lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos" dejando también la posibilidad del derecho al asilo para aquellos migrantes que puedan acogerse al mismo.
"Mientras estén entre nosotros deberán ser tratados siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas por nuestras leyes. Pero también se les debe exigir un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades de los ceutíes. Que cuando miremos atrás, hacia estos días tan difíciles, podamos hacerlo con la tranquilidad y la satisfacción de haber hecho las cosas bien", ha finalizado al respecto.