A escasas horas de la celebración del 8M, el feminismo también recuerda a quienes ya no están, y que no obstante tanto hicieron por el movimiento; por los derechos y libertades de las mujeres frente a un régimen que tuvo tanto de dictatorial como de patriarcal. Su legado fue tan importante como necesaria sigue siendo aún hoy su vigencia. Prueba de ello ha sido el acto celebrado, un año más por estas fechas, en la Antigua tapia del Cementerio del Este. Allí, en la Avenida de las 'Trece Rosas', alrededor de unas 200 personas se han concentrado para rendir tributo a las mujeres que resultaron ser víctimas del franquismo en Madrid.

Convocadas por la Plataforma en Defensa del Memorial, junto al paredón de fusilamientos de la represión franquista se han leído, uno a uno, los 80 nombres de las mujeres fusiladas en aquella tapia, junto al año en que fueron asesinadas y su edad. No faltó ninguno: Manuela, Concepción, Felicitas, Ángela, Clotilde, Juana, Visitación, Aurora, Josefa, Dorotea, Tomasa o Elvira volvieron a estar presentes; y entre todas ellas, cómo no, los nombres vitoreados años después de las 'Trece Rosas': de Julia Conesa a Blanca Brisac, incluyendo a las demás.

Entre la reivindicación de sus memorias y la necesidad de fortalecer su presencia ante las antiguas y nuevas luchas por la igualdad, el tiempo ha volado en un homenaje copado por pancartas con los nombres de todas las homenajeadas, de banderas y enseñas republicanas y de vestimentas de un morado cada primeros de marzo exalta la importancia del feminismo; un homenaje, con interpretación musical solemne mediante, que se ha concluido con un minuto de silencio frente a una ofrenda floral tricolor y, finalmente, con proclamas de carácter antifascista y feminista para despedir a las fusiladas, cuyos nombres se detallan a continuación.

En junio de 1939: Concepción González (35 años) y las hermanas Teresa y Manuela Guerra Basanta (28 y 37 años); en julio del 39: Ángeles Pomariega (20 años), Felicitas Manjón (34), Carmen Santos (28), Francisca Orejón (36), Ángela Jiménez (23), Josefa Perpiñán (50), Clotilde Vidal (35), Juana Benito (22), Visitación Blanco (39), Josefa Gutiérrez (40), Isabel Huelgas (60), Aurora López (23) y Josefa Rodríguez (59). El 5 de agosto de 1939 fueron ejecutadas las 'Trece Rosas', y tan solo un día después, fusilaron a Luisa Mayoral (57 años) y continuaron los fusilamientos a otras tantas víctimas de la represión en un momento en el que el fascismo ya se había hecho con el control de España. Había comenzado la posguerra.

En septiembre de 1939: Eloína Arnáiz (44 años), Telesfora Castro (51), Francisca Cuerda (36), Antonia Martín (49), Felipa del Moral (59), María Sánchez (20), Francisca Carrero (38), Dorotea Gutiérrez (39), Tomasa del Olmo (25) Genara Calle (34); en noviembre del 39: Petra Valdemoro (28 años), Adela Gamella (26), Clotilde García (54), Palmira González (29), Amelia Treviño (22). Las ejecuciones dejaron de producirse en Navidad, pero se reanudaron pasadas las fiestas. En enero de 1940: María Salud Lozano (30 años); en febrero: Concepción y Fernanda Casado (36 y 22), Antonia Torre (18) y Alfonsa Pineda (50); en abril: Mercedes Castañeda (23) y Josefa Ortiz (38); en mayo de 1940: Felipa Saugar (62), Socorro González (27) y María del Rey (34); y en junio: Rosa Rizaldos (32), Elvira Navas (34), María Prados (22), Joaquina Rodríguez (18).

De cara a la segunda mitad del año, descendió el número de mujeres fusiladas, aunque no cesaron. En julio de 1940: María Blasco (33 años) y Gilberta Boulleray (38); en agosto: Teresa Matilde Revaque (39) y Julia Lázaro (24); en noviembre: Elena Cuartero (44); en diciembre de 1940: Clara de Pablo (21), Teresa Trullenque (36), y el mes concluye con dos ejecuciones el día de Nochevieja: la de las hermanas Milagros y Paula Orozco (22 y 24 años). A partir de 1941 se registran cinco asesinatos. En marzo: Isabel Gómez (47 años); en abril: Francisca Martín (35); en septiembre: Leonor García (41); en octubre: Atanasia Alguacil (54) y Anastasia Cuevas (38). En 1942, las tropas franquistas fusilan a cuatro mujeres. En enero: María Rosa Ventura (25); en febrero: Ángeles Solsona (23) y Vicenta Menéndez (31); y en mayo: Tomasa Velilla (30 años). El último fusilamiento en esta zona se registró en febrero de 1943: Brígida García (56 años).

Recuerdo a Miguel Hernández

El homenaje y la reivindicación de las mujeres caídas por las fauces del franquismo se ha celebrado también en un marco de continua denuncia -como se ha venido dando en otros tantos encuentros allí celebrados-, contra el Ayuntamiento de Madrid presidido por José Luis Martínez Almeida. Al dirigente popular se le sigue recordando y reprochando la retirada de las lápidas con los 2.936 nombres de personas que fueron asesinadas en ese muro, acusación que en esta ocasión también ha tenido lugar. Aquella fue una de las primeras decisiones que tomó el alcalde tras paralizar el memorial en recuerdo a las víctimas de la dictadura que la anterior administración había puesto en marcha.

Decisión que sigue generando indignación y levantando ampollas entre los colectivos memorialistas y otras agrupaciones sociales, que aún hoy continúan exigiendo a Martínez Almeida la restauración de aquel memorial inacabado, compuesto por láminas de granito donde estaba grabada la identidad de los represaliados en los primeros años del régimen (1936 a 1944). En dicho monumento habían quedado recogidos además unos versos de Miguel Hernández que, pese a no estar ya presentes, siguen recordándose en cada homenaje por las víctimas de la dictadura: "Para la libertad me desprendo a balazos / de los que han revolcado su estatua por el lodo".