¿Quién controla a un juez?
Comparó a Sánchez con Fernando VII y dio por muerta a Begoña Gómez: así han sido las excentricidades de Peinado
Los detalles La última del magistrado ha sido afirmar que hay riesgo de fuga de la mujer del presidente del Gobierno con colaboración policial, ante lo que será el magistrado conservador Ricardo Conde quien decidirá si ha cometido una falta grave.

Resumen IA supervisado
El magistrado Ricardo Conde decidirá si el juez Juan Carlos Peinado cometió una falta grave al sugerir que la Policía podría ayudar a Begoña Gómez a huir. Conde, con 17 años en la carrera judicial y experiencia en cargos políticos, escuchará a Peinado antes de tomar una decisión que podría incluir multa, suspensión o traslado. Peinado, quien se jubilará pronto, ha generado controversia por citar a Begoña Gómez en campaña electoral y comparar a Pedro Sánchez con Fernando VII. Ha sido corregido por la Audiencia de Madrid y enfrenta críticas por sus acciones. El control judicial y disciplinario se aplica a jueces que cometen irregularidades, con el Consejo General del Poder Judicial imponiendo sanciones. El proceso disciplinario incluye una investigación y resolución por parte de un promotor y una comisión disciplinaria, con decisiones graves como la expulsión votadas en el pleno.
* Resumen supervisado por periodistas.
El magistrado conservador Ricardo Conde es el hombre que decidirá si el juez Juan Carlos Peinado ha cometido una falta grave por decir que la Policía podría ayudar a huir a Begoña Gómez. Conde lleva 17 años en la carrera judicial, también ha ocupado cargos políticos con los expresidente 'populares' José María Aznar y Mariano Rajoy. El magistrado escuchará a Peinado y después decidirá. Si lo expedienta, puede multarlo (hasta con 6.000 euros), suspenderlo o, incluso, trasladarlo. Pero Peinado ya ha estirado su carrera a todo lo que da. Se jubilará en septiembre, así que entre deliberaciones y vacaciones, o la decisión es muy rápida o no tendría prácticamente efecto.
Pero señalar a la Policía ha sido solo la última. Antes, Peinado citó a a declarar a Begoña Gómez en plena campaña electoral, insistió en ir a Moncloa para preguntarle al presidente del Gobierno si era su marido y después comparó a Pedro Sánchez con Fernando VII. Cuando fue a interrogar al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, pidió que le pusiesen un coche y que no le hiciesen esperar para pasar la seguridad. Dentro exigió una tarima para estar más alto que el resto.
Peinado ha sido corregido por la Audiencia de Madrid, que le tuvo que decir que no todo vale. En uno de sus escritos, tuvo un lapsus y hasta dio por muerta a la mujer del presidente. Peinado ha multado a abogados por hablar con la prensa y ha demandado por criticarlo a prensa y políticos. Y ahora dice que hay riesgo de fuga en la mujer del presiente con colaboración policial.
Pero siempre hay alguien que contrala a un juez, siempre hay un órgano judicial superior. A él puedes acudir si te consideras vulnerado por ese juez. En un proceso judicial, bien sea la instrucción del caso o ya durante el juicio, si se considera que el magistrado no obra correctamente se puede acudir al Tribunal Superior a ese juez. Se puede recurrir una de sus decisiones o recusar al juez, pero para que se acepte debe probarse, debe quedar claro que se equivoca o que tiene inquina, y eso no es fácil.
Concluido el proceso, si se considera injusta la sentencia porque no se está conforme con el fallo, se puede apelar a un tribunal superior. Ahora bien, si la sentencia es injusta porque se cree que ha condenado sabiendo que no era lo correcto, si el juez ha prevaricado y ha actuado con inquina, se le puede denunciar por ello. Eso sí, hay que demostrarlo. Hay que probar que no es una interpretación equivocada del juez, sino que es un equívoco intencionado. Esto tampoco es fácil.
Esto en cuanto al control judicial, pero hay otro control, el disciplinario, el que tiene el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). A un juez se le ha sancionado porque ha faltado el respeto a su personal y a los ciudadanos o porque no ha atendido su juzgado como correspondía. En total, se han puesto unas 20 sanciones anuales de este tipo.
Para tomar esa decisión, se pasa la denuncia al promotor. El promotor hace casi un juicio, con la defensa, con el fiscal y toma una resolución: el informe. Eso se eleva a una comisión disciplinaria. Ahí se acepta, o no, el informe del promotor y la recomendación. Pero no decide lo más grave. Si lo más grave es la expulsión de la carrera, eso se vota en el pleno.