Esposado y atado con una cuerda sujetada por un agente montado a caballo. Así llevaron dos policías hasta la comisaría a un hombre negro al que habían detenido, paseándolo por las calles de Houston, Estados Unidos, hace un año.

El vídeo que recogió el momento y que fue compartido en las redes sociales desató entonces la polémica en el país, al considerar de que el hombre afroamericano estaba recibiendo un trato ofensivo, atado y exhibido como si se tratase de un esclavo.

Ahora, el afectado, Donald Neely, ha presentado una demanda por un millón de dólares al estado de Texas por el trato que recibió por parte de los dos agentes que participaron en su detención.

Neely reclama el dinero por la degradación y el miedo que le hicieron sentir. De hecho, el propio cuerpo de policía emitió un comunicado tras la polémica en el que se disculpaban por la "innecesaria humillación" a la que sometieron al hombre, indicando que fue "sin mala intención".

El comunicado, firmado por el jefe de policía, también reconoció que, aunque es una técnica aceptable en algunos escenarios, en esta ocasión los agentes podrían haber esperado a que llegase la unidad de transporte al lugar del arresto.