Estuvo dos días hospitalizado
Tensión en Francia por la muerte de un joven de 23 años después de recibir una brutal paliza en Lyon
¿Qué ha pasado? En las imágenes difundidas por 'TF1' se ve a un grupo de encapuchados golpeando a varias personas tendidas en el suelo. La Fiscalía investiga su muerte como un delito de homicidio con agravante.

Resumen IA supervisado
Quentin D., un joven de 23 años, falleció tras recibir una brutal paliza en Lyon, generando tensión en Francia. Un grupo de ultraderecha afirmó que Quentin era parte de su seguridad y fue atacado por antifascistas, algo que su familia y abogado niegan. Imágenes de 'TF1' muestran a encapuchados golpeando a personas en el suelo. La asociación 'Némesis', que protestaba en Lyon, afirma que Quentin era parte de su equipo, pero la familia sostiene que fue encontrado herido por los bomberos y no pertenecía a ninguna organización. La Fiscalía investiga el caso como homicidio agravado. Emmanuel Macron llamó a la calma, condenando la violencia, mientras LFI también expresó su repudio. Quentin fue hallado inconsciente cerca del río Saona y murió en el hospital dos días después.
* Resumen supervisado por periodistas.
Quentin D., de 23 años, ha muerto tras recibir una brutal paliza en Lyon. Su fallecimiento, tras estar dos días hospitalizados, tiene a Francia en máxima tensión después de que un grupo de ultraderecha afirmase que él formaba parte de su grupo de seguridad cuando fue atacado por un grupo antifascista, algo que el abogado de la familia niega.
En las imágenes, difundidas por la cadena francesa 'TF1', se ve cómo al menos media decena de hombres encapuchados golpean a varias personas, que permanecen tendidas en el suelo.
Todo, el mismo día en el que la asociación 'Némesis', formada por mujeres con discursos antiinmigración, realizaba una protesta en la ciudad de Lyon. Su presidenta asegura que el joven era parte de su equipo de seguridad y que habría comenzado a sentirse mal al llegar a casa.
Algo que ha desmentido la familia del joven y también su abogado. Según relatan, fueron los Bomberos los que se encontraron a Quentin gravemente herido en la calle y que no pertenecía a organización alguna. Que tan solo pasaba por allí cuando se llevó la paliza.
Varios medios franceses atribuyen todo a miembros del grupo de ultraizquierda Joven Guardia de Lyon, defendida por Jean-Luc Melenchon, líder de la Francia Insumisa.
La Fiscalía investiga la muerte del joven como un delito de homicidio con agravante, mientras Emmanuel Macron, presidente de Francia, ha hecho un llamamiento a la calma después de que la ultraderecha haya atacado varias sedes del partido de izquierda.
"En la República, ninguna causa y ninguna ideología justificará jamás el asesinato. El propósito de nuestras instituciones es civilizar los debates y proteger la libre expresión de argumentos", ha expresado.
Macron, en sus palabras, ha llamado a "la moderación y al respeto": "El odio que mata no tiene cabida en nuestra sociedad".
LFI también ha condenado "con la mayor firmeza posible toda violencia física ", declaró su coordinador, Manuel Bompard. Raphaël Arnault, diputado de LFI, ha expresado igualmente su "horror y repugnancia" tras el anuncio de la muerte de Quentin y expresó su esperanza de que "salga a la luz toda la verdad".
A sus 23 años, el joven fue encontrado inconsciente el jueves por la noche a las orillas del río Saona. A causa de sus graves heridas acabó perdiendo la vida en el hospital dos días después.
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