CAMBIOS DE ACTUACIÓN EN SU EJECUTIVO
Obama apuesta por la desmilitarización en la segunda mitad de su último mandato
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha dibujado a grandes rasgos la política exterior que Estados Unidos llevará a cabo. Estará basada en la desmilitarización y en hacer lo "correcto" tras una "larga temporada de guerras". El mandatario también confía en lograr cerrar Guantánamo, una de las grandes promesas con las que llegó a la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha explicado la política exterior que quiere para su país una vez marcado el cierre de las guerras de Irak y Afganistán, una estrategia apoyada en la contención y las alianzas y alejada de esquemas militaristas.
Un día después de anunciar su plan para la retirada gradual de las tropas estadounidenses en Afganistán, el mandatario trazó las bases de la política exterior que buscará para Estados Unidos durante los casi tres años que le quedan de mandato, en un discurso centrado en responder a quienes lo tachan de excesivamente cauto. "Estados Unidos pocas veces ha sido más fuerte respecto al resto del mundo (que ahora)", dijo Obama en un discurso ante los cadetes de la Academia Militar de West Point (Nueva York).
"Quienes argumentan lo contrario, quienes sugieren que Estados Unidos está en declive, o que ha perdido su liderazgo mundial, están malinterpretando la historia o metidos en políticas partidistas", agregó.
El mandatario abogó por mantener abierta la posibilidad de recurrir a la fuerza militar de forma unilateral cuando el pueblo de Estados Unidos "se vea amenazado o la seguridad de sus aliados esté en peligro", pero propugnó decantarse por la "acción colectiva" diplomática o militar junto a sus aliados en el resto de circunstancias. "Estados Unidos debe liderar en el escenario mundial. Si no lo hacemos, nadie lo hará", sentenció Obama.
"Pero la acción militar no puede ser el único, ni siquiera el principal, componente de nuestro liderazgo en cada instancia", argumentó. "Solo por que tengamos el mejor martillo no significa que cada problema sea un clavo", agregó, al recordar que, desde la Segunda Guerra Mundial, algunos de los "errores más costosos" de Estados Unidos no han procedido de su "contención", sino de haberse "precipitado a aventuras militares sin pensar en las consecuencias".
A lo largo de la presidencia de Obama, buena parte de la oposición republicana -y también aliados clave como Israel o Arabia Saudí- le han acusado de haber diluido la influencia de Estados Unidos en el mundo al perder oportunidades claves de acción militar, especialmente en el caso de Siria. Obama quiso reafirmar su estrategia de apoyo a la oposición moderada siria como alternativa al envío de tropas, al prometer que aumentará su ayuda a esa oposición para contribuir al fin de la "guerra civil cada vez más sectaria" que vive ese país.
La Casa Blanca buscará en las próximas semanas concretar los detalles de esa ayuda ampliada a la oposición, y una de las opciones que analiza es involucrar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en el programa de entrenamiento a milicias del Ejército Libre Sirio (ELS) que la CIA lleva a cabo en Jordania, según fuentes oficiales.
Obama juzgó que el terrorismo "sigue siendo hoy la amenaza más directa a Estados Unidos", por lo que anunció la creación de un fondo de cooperación antiterrorista, dotado con 5.000 millones de dólares y que necesitará la aprobación del Congreso para ponerse en marcha.
"Ese fondo nos dará flexibilidad para cumplir misiones como entrenar a fuerzas de seguridad en Yemen que han tomado la ofensiva contra Al Qaeda, apoyar una fuerza multinacional para mantener la paz en Somalia, trabajar con aliados europeos para entrenar unas fuerzas de seguridad y patrulla fronteriza en Libia; y facilitar las operaciones francesas en Mali", explicó.