Washington, contra Ottawa
"Nos falta un océano": Trump eleva aún más la tensión con Canadá y presume del rebautismo del lago Ontario a "lago América"
¿Qué está pasando? A pesar del rechazo total de los canadienses, el republicano habla del gran apoyo de "los patriotas de Estados Unidos" y die que los negocios han experimentado "un auge espectacular desde el cambio de nombre".
Donald Trump y el renombrado lago AméricaResumen IA supervisado
Donald Trump continúa tensionando las relaciones con Canadá, proponiendo renombrar el lago Ontario como "lago América", lo que ha generado un fuerte rechazo en Ottawa. Este gesto forma parte de su estrategia de cambiar nombres de accidentes geográficos, como hizo con el "Golfo de México", ahora "Golfo de América". Trump argumenta que el cambio ha beneficiado a negocios estadounidenses y cuenta con el respaldo de plataformas como Google Maps. Sin embargo, Canadá, liderada por el primer ministro Mark Carney, defiende la denominación tradicional del lago, subrayando su antigüedad. Las relaciones se agravan con políticas arancelarias enfrentadas, y ambos países han anunciado nuevos gravámenes comerciales.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump sigue tensando las relaciones con Canadá. Sigue cabreando a su vecino de arriba. Después de expresar su deseo de convertir a los canadienses en un nuevo Estado de EEUU, ahora el republicano ha puesto sus ojos en el lago Ontario como en su día hiciera con el Golfo de México y busca rebautizar tal lugar como "lago América".
Su deseo, que ha generado un tremendo rechazo en Canadá, se enmarca dentro del cada vez mayor deterioro que hay entre Washington y Ottawa... algo que a él parece importarle poco. Porque el discurso de Trump se centra en el, según dice, gran apoyo entre esa población de EEUU a la que tilda como patriotas citando incluso a 'Google Maps' y a otras plataformas.
"¡A la gente, especialmente a los patriotas de Estados Unidos, les encanta el cambio de nombre del lago Ontario a lago América! El respaldo ha sido abrumador", ha dicho en redes.
Porque dice que los negocios "en el lado estadounidense del lago" han experimentado "un auge espectacular desde el cambio de nombre", con el respaldo de "Google Maps, Apple Maps y Bing Maps".
Esta iniciativa de Trump forma parte de los cambios de denominación de los accidentes geográficos que lleva impulsando desde que regresó a la Casa Blanca.
"Como ya sabéis, tomamos algo llamado 'Golfo de México' y lo cambiamos. Ahora ya se conoce como el 'Golfo de América'. Tenemos un golfo y un lago, ahora ya solo nos falta un océano. Quizá haya que cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico, o quizá cambiemos los dos", dijo tras la firma para proceder al cambio de nombre del lago Ontario.
La respuesta de Ottawa ha sido, desde un primer momento, contraria, a la iniciativa de EEUU. Mark Carney, primer ministro de Canadá, ha defendido la continuidad de la denominación tradicional subrayando que su nombre precede tanto a la creación del Estado canadiense como a la independencia estadounidense.
"El lago tiene más de 400 años de antigüedad, y es anterior tanto a la Confederación de Canadá como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos", afirma.
Esta disputa llega en un contexto marcado entre ambos países, con políticas abiertamente enfrentadas sobre política arancelaria, después del fracaso de las últimas conversaciones destinadas a rebajar las medidas comerciales adoptadas por EEUU.
En este marco, Trump ha planteado elevar hasta el 50% los gravámenes a determinados productos canadienses. Entre ellos, automóviles, camiones, componentes de automoción y acero, con efectos previstos a partir del 1 de enero de 2027.
Canadá, por su parte, ha anunciado nuevas medidas comerciales de respuesta, con aranceles que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre. El paquete contempla gravámenes de entre el 15% y el 50% sobre determinados productos relacionados con el acero y el aluminio, además de bienes como productos lácteos, pescado y marisco procedentes del país vecino.