Crisis en la UE
La UE reconoce que la división sobre las sanciones a Israel está generando una crisis de credibilidad
Los detalles La vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, ha asegurado que las múltiples iniciativas para frenar a Israel han fracasado: "La opción que propusimos era bastante indulgente y ni siquiera ahí obtuvimos la mayoría cualificada necesaria".

Resumen IA supervisado
La Alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha señalado una crisis de credibilidad en la Unión Europea debido a la división sobre las sanciones a Israel por sus ataques en Gaza. En una reunión en Copenhague, Kallas admitió que las iniciativas para sancionar a Israel han fracasado por falta de consenso. Alemania, por ejemplo, no apoya las sanciones, aunque ha suspendido parte de sus envíos de armas a Israel. Kallas considera que la falta de unidad afecta la voz global de la UE y subraya que la situación está deteriorando la confianza de los ciudadanos en la Unión. Dinamarca, Islandia y España presionan por acciones, mientras que Alemania y Austria se mantienen al margen.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, ha revelado este sábado que se está generando una crisis de credibilidad por la división existente en la Unión Europea sobre las sanciones a Israel por sus numerosos ataques en Gaza.
La vicepresidenta ha asegurado en Copenhague, Dinamarca, donde ha tenido lugar una reunión de ministros de Exteriores de la UE, que las múltiples iniciativas para frenar a Israel han fracasado. "La opción que propusimos era bastante indulgente y ni siquiera ahí obtuvimos la mayoría cualificada necesaria. Vamos a discutir cosas y existen muchas propuestas para que estos países que no han dado su apoyo puedan incorporarse, pero no soy muy optimista, y hoy no vamos a adoptar ninguna decisión al respecto", ha admitido.
Entre ellos, Johann Wadephul, ministro de Alemania, ha indicado que su país no va a apoyar ninguna sanción contra el Gobierno israelí. Eso sí, Berlín ha suspendido parte de sus envíos de armas a Israel.
Es por ello que Kallas define la situación como "un gran problema": "Cuando estamos divididos, no hablamos con una voz unida, y sin voz unida, no hay una voz global". Por su parte, la jefa diplomática de la Unión Europea también ha confirmado que los ministros abordarán la última decisión adoptada este viernes por EEUU de vetar la entrada de Mahmud Abbas, presidente palestino, y otros 80 cargos palestinos a la próxima Asamblea General de la ONU en septiembre.
"Primero, debemos aclarar los hechos. Sin duda, lo debatiremos hoy y, por supuesto, apoyamos el principio de que las Naciones Unidas son un espacio para todas las naciones con estatus. Sin duda, lo debatiremos, pero primero debemos aclarar los hechos", ha sentenciado Kallas. Además, la Alta representante ha desvelado que se le está haciendo "muy difícil" enfrentarse constantemente a esta situación: "Soy el rostro al que culpan cuando anuncio que no hay decisiones". "Me resulta frustrante que no podamos hacer nada más", ha añadido.
"Es una narrativa falsa que, quizás, forma parte de la explicación al problema de por qué no hemos actuado al respecto: Israel está deteriorando las perspectivas de una solución de paz de dos Estados. Emprender medidas contra esa postura no implica fortalecer a Hamás. Creo que es una cuestión de credibilidad de la Unión Europea. Nos encontramos en un momento crucial en el que nuestros ciudadanos están perdiendo la confianza en la Unión Europea porque no podemos cumplir lo prometido. Así que es un problema más amplio", ha sentenciado.
"El Gobierno actual de Israel es un problema"
Para que se aprobara una sanción contra Israel al menos 15 de los 27 Estados miembro de la UE (la mayoría cualficada) deberían aprobarla y apoyarla. En concreto, Dinamarca, Islanda o España han presionado para que se tomen cartas en el asunto, pero países como Alemania y Austria siguen manteniéndose al márgen.
Lars Lokke Rasmussen, ministro de Exteriores de Dinamarca, ha insistido en que "hay que pasar de las palabras a los hechos": "Consideramos a Israel un amigo, y al pueblo israelí un amigo. Pero el Gobierno actual es un problema", ha sostenido.